Entre partos y cuidado de bebés a oscuras

Uno de los días más fríos, sin energía eléctrica en el hospital: qué pasó en el Materno Infantil de Salta que se quedó sin luz por 23 horas

Una falla eléctrica dejó a oscuras el principal hospital del norte argentino durante una madrugada de 0 grados, mientras el personal improvisaba para mantener funcionando incubadoras y quirófanos. Las áreas críticas estuvieron cubiertas, pero el resto no funcionó con normalidad.

Por Redacción Gente de Salta

Hospital Materno Infantil — (Foto: Javier Corbalán)

La noche del lunes cayó sobre el Hospital Público Materno Infantil de Salta con una oscuridad inesperada. Cerca de las 21, una falla eléctrica dejó sin suministro a buena parte del edificio y, durante casi 24 horas, el hospital más importante del norte argentino para madres y recién nacidos quedó sostenido apenas por la energía de emergencia, los generadores y el esfuerzo humano.

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EDESA, la empresa distribuidora de energía, sostuvo a través de un comunicado que la situación “corresponde a un inconveniente interno propio del establecimiento” e indicó que brindó de todos modos “el acompañamiento técnico solicitado para colaborar con la normalización de la situación”. El pronunciamiento se conoció luego de que desde el Área Operativa Norte del hospital atribuyeran la falla a fluctuaciones y cortes en la red eléctrica pública externa.

Desde el nosocomio, el gerente Esteban Rusinek, aclaró que los respiradores, donde está el oxígeno, estuvieron siempre garantizados, mientras que la sala de partos y los quirófanos sí sufrieron falta de luz general, por lo que solamente se pudieron llevar adelante los nacimientos programados y las cesáreas de urgencia utilizando los equipos de emergencia. 

Captura de video del Materno Infantil a oscuras

El relato a través de los propios trabajadores

Con celulares a modo de linterna y cámaras a la vez, se pudo reconstruir la situación que vivieron los médicos y enfermeros. Los pasillos se apagaron primero. Después llegaron las sombras en sectores administrativos, ascensores detenidos y luces intermitentes. En las áreas críticas, el sistema de respaldo respondió de inmediato y evitó una tragedia. Neonatología, terapia intensiva y quirófanos siguieron funcionando gracias al grupo electrógeno de alta potencia. Pero aun así, la escena dentro del hospital estaba lejos de la normalidad.

Mientras desde afuera se hablaba de “sectores no críticos”, adentro médicos, enfermeros y técnicos intentaban atravesar una madrugada angustiante. Videos grabados con teléfonos celulares comenzaron a circular mostrando a profesionales iluminando incubadoras con la linterna del móvil, recorriendo salas oscuras y trabajando casi a ciegas para asistir a bebés prematuros de apenas 600 gramos y un kilo de peso, al eco de “se van a congelar los bebés”, casualmente en una de las madrugadas más frías del año en Salta con 0 grados en el arranque de este martes.

Captura de video del Materno Infantil a oscuras

La contingencia se extendió durante el martes y transformó el hospital en un escenario de tensión constante. Hubo cirugías suspendidas, consultorios demorados y familiares envueltos en incertidumbre. Una mujer esperaba la operación de su madre; otros caminaban entre pasillos con luz de emergencia intentando entender cuánto tiempo más seguiría así.

Los trabajadores denunciaban agotamiento y preocupación. Decían que el generador sostenía apenas lo indispensable, que faltaba iluminación y que las autoridades tardaron en aparecer. “Los chicos se están congelando”, relató una voz desde neonatología, mientras el personal improvisaba soluciones para sostener la atención.

Dr. Esteban Rusinek gerente hospital Materno Infantil (Foto: Javier Corbalán)

Del otro lado, las autoridades del hospital insistían en transmitir calma. El gerente, Esteban Rusinek, aseguró que ningún paciente estuvo en riesgo y destacó la respuesta del personal sanitario, que continuó trabajando bajo presión y en condiciones extraordinarias. Explicó que la falla comenzó cuando una llave automatizada del tablero principal quedó trabada tras sucesivas fluctuaciones eléctricas externas. El componente, señalaron luego, funcionaba desde la inauguración del hospital.

Captura de video del Materno Infantil a oscuras

La discusión por las responsabilidades no tardó en aparecer. Desde el hospital apuntaron a las variaciones de tensión de la red pública. La distribuidora EDESA respondió desligándose del episodio y sostuvo que se trató de un problema interno del establecimiento, ya que oficialmente no registraron reclamos, sin embargo, se pusieron a disposición para intentar ayudar. En medio de ese cruce quedaron las imágenes más difíciles de explicar: profesionales asistiendo pacientes entre penumbras y familias esperando respuestas.

Hospital Materno Infantil (Foto: Javier Corbalán)

Finalmente, cerca de las 20 del día siguiente, la energía comenzó a normalizarse. El reemplazo de la llave principal devolvió el funcionamiento pleno al hospital. Pero para entonces ya había quedado expuesta otra cosa: la fragilidad de una infraestructura esencial y la capacidad de quienes, aun en condiciones límite, sostuvieron el cuidado de los pacientes cuando el sistema quedó a oscuras.