Barracas Central anunció este lunes que Gonzalo Morales fue apartado del plantel profesional de manera preventiva, luego de la denuncia por violencia de género presentada por su expareja, Karen D., quien lo acusó de haber ejercido agresiones físicas, psicológicas y amenazas durante la relación.
La denuncia ya fue radicada ante la Justicia y, según el testimonio de la mujer, los episodios de violencia incluyeron golpes de puño, patadas, intentos de ahorcamiento, tirones de cabello y amenazas contra su vida.
A través de un comunicado oficial, la institución presidida por Matías Tapia informó que la separación del futbolista responde a una medida preventiva y aclaró que permanecerá vigente hasta que se esclarezcan los hechos en el marco de la investigación judicial.
Asimismo, el club manifestó su rechazo a cualquier tipo de violencia de género y aseguró que colaborará con las autoridades competentes mientras se desarrollan las actuaciones.
En el mismo escrito, Barracas Central señaló que adoptará las decisiones que correspondan de acuerdo con el avance de la causa, remarcando que todas las medidas se tomarán respetando el debido proceso y las resoluciones que dicte la Justicia.
La situación tomó estado público durante el fin de semana, cuando Karen D. publicó un extenso descargo en sus redes sociales, donde relató distintos hechos que, según denunció, ocurrieron durante la convivencia con el delantero, actualmente a préstamo desde Boca.
En ese mensaje, la joven aseguró que las agresiones le provocaron importantes lesiones físicas e incluso sostuvo que en algunas oportunidades permaneció varios días sin poder caminar. También denunció haber recibido amenazas de muerte, al afirmar que el futbolista le decía que no saldría con vida de su camioneta.

Además, manifestó que, durante la relación, Morales presuntamente la dejaba encerrada en la vivienda mientras asistía a los entrenamientos por temor a que ella se marchara. También afirmó que familiares del jugador intentaron intimidarla, asegurándole que nadie le creería, que el dinero podía resolver cualquier situación y que sufriría represalias si decidía denunciar.
Como respaldo de su relato, la denunciante difundió fotografías en las que exhibe hematomas en distintas partes del cuerpo, además de capturas de conversaciones privadas que, según indicó, mantuvo con el futbolista y con su madre.
Hasta el momento, Gonzalo Morales no realizó declaraciones públicas sobre la denuncia. En las últimas horas, además, desactivó la opción para recibir comentarios en sus publicaciones de redes sociales, mientras la investigación judicial continúa su curso.

