Si no fuera por la consagración en Qatar 2022, los argentinos seguirían aferrados al recuerdo de aquella final perdida con Alemania en 2014. Una final que quedó en la memoria por lo cerca que se estuvo del objetivo y también por el sueño frustrado de Lionel Messi. Pero otro hecho que había causado enojo en su momento fue el festejo de los jugadores alemanes, quienes en un multitudinario festejo en Berlín entontaron un canto burlándose de la derrota argentina haciendo referencia a los gauchos argentinos.
“Así caminan los gauchos, los gauchos caminan así”, entonó el entonces capitán alemán Phillipp Lahm junto al verdugo de argentina, Mario Götze, y estrellas como Miroslav Klose y Toni Kroos, mientras avanzaban caminando agachados y lento. Para luego erguirse y gritar triunfantes “Así caminan los alemanes”, causando el estallido del público presente en el festejo.
Esta celebración es recordada por los argentinos, pero también por los mismos alemanes, ya que desde el 2014 que la selección alemana no volvió a acceder a los octavos de final de un Mundial y perdió protagonismo como potencia.
Haciendo un recuento de los mundiales siguientes al 2014, en Rusia 2018, Alemania llegó como campeón defensor y quedó eliminado en la fase de grupos por primera vez en 80 años. Debutó con una derrota ante México (1-0), venció agónicamente a Suecia (2-1) y cayó 2-0 frente a Corea del Sur, terminando último en su zona.

En Qatar 2022, repitió la decepción al volver a despedirse en la primera ronda. Perdió 2-1 con Japón, empató 1-1 ante España y goleó 4-2 a Costa Rica, pero la victoria de Japón sobre España la dejó nuevamente fuera por diferencia de goles.
Este lunes, en el Mundial de México, Estados Unidos y Canadá logró superar la fase inicial, algo que no había conseguido en las dos ediciones anteriores. Sin embargo, su camino terminó rápidamente al caer por penales frente a Paraguay en los dieciseisavos de final, luego de igualar 1-1 en los 120 minutos. Consumando así su tercera eliminación consecutiva antes de los octavos de final.

Con este recorrido, la selección alemana pasó de levantar su cuarta Copa del Mundo en 2014 a enlazar tres participaciones muy por debajo de su historia. Los resultados reflejan una crisis deportiva inédita para un equipo que, hasta entonces, era sinónimo de regularidad en las instancias decisivas de los Mundiales.

