El final de la histórica final entre Belgrano y River terminó envuelto en tensión, bronca y fuertes reclamos contra el arbitraje. Eduardo “Chacho” Coudet perdió la calma luego de la remontada del pirata y protagonizó un escandaloso cruce con Yael Falcón Pérez que podría traerle consecuencias disciplinarias.
River tenía el Torneo Apertura prácticamente asegurado hasta los últimos minutos del encuentro. Ganaba 2-1 y estaba a punto de cortar una sequía de tres años sin títulos locales, pero todo cambió de golpe en un cierre dramático disputado en el estadio Mario Alberto Kempes.
El punto de quiebre fue el penal sancionado para Belgrano a los 39 minutos del segundo tiempo, tras una revisión del VAR por una mano de Lautaro Rivero dentro del área. Nicolás “Uvita” Fernández cambió la ejecución por gol con un remate impecable al ángulo y desató las protestas de todo River.
Coudet, visiblemente fastidioso desde el banco, ya había comenzado a mostrar su enojo con gestos permanentes hacia el arbitraje, aunque la situación explotó definitivamente pocos minutos después.
En la jugada del tercer gol de Belgrano, River reclamó una supuesta infracción sobre Franco “Mudo” Vázquez antes del centro que terminó nuevamente en los pies de “Uvita” Fernández para el 3-2 definitivo.
Ahí el entrenador del millonario estalló por completo. Entre insultos y gritos contra el cuerpo arbitral, Falcón Pérez decidió expulsarlo por sus reiterados reclamos.
Antes de abandonar el campo, el DT lanzó una frase cargada de bronca que rápidamente se viralizó: “Es la tercera vez que me roban una final en esta cancha”, recordó en referencia a las dos finales de Copa Argentina que perdió con Rosario Central en el Kempes frente a Boca y River.
Pero el escándalo no terminó ahí. Una vez consumada la derrota y mientras Belgrano celebraba el título más importante de su historia, Coudet volvió a dirigirse hacia el árbitro dentro del campo de juego para seguir reclamando por el penal que cambió el partido.
El entrenador tuvo que ser contenido por jugadores de River para evitar que la situación pasara a mayores. Finalmente, todavía muy caliente por el desenlace del encuentro, decidió retirarse directamente al vestuario sin recibir la medalla de subcampeón.
Ahora, el comportamiento del DT podría derivar en una sanción de oficio por parte del Tribunal de Disciplina, luego de una noche cargada de polémica, tensión y un final que dejó heridas abiertas en River.