El golfista Tiger Woods se vio involucrado en un accidente de tránsito en Estados Unidos luego de perder el control de su camioneta, que terminó volcando tras impactar contra otro vehículo en el estado de Florida.
De acuerdo con el portal TMZ, el deportista fue sometido a un test de alcoholemia que arrojó resultado negativo. Sin embargo, se negó posteriormente a realizar un análisis de orina, lo que mantiene abierta la investigación por parte de las autoridades.

A pesar de la violencia del episodio, Woods no sufrió lesiones. Fue arrestado tras el incidente, en el que su vehículo colisionó con un camión antes de volcar. El sheriff John Budensiek indicó que el golfista, de 50 años, presentaba signos de alteración en sus facultades.
El funcionario detalló además que, al rechazar el test adicional, el deportista enfrenta cargos por conducir bajo la posible influencia de sustancias, causar daños materiales y negarse a cumplir con una prueba requerida tras el accidente.
Los antecedentes
No es la primera vez que Woods atraviesa una situación similar. En 2017 había sido detenido cuando la policía lo encontró dormido dentro de su auto, estacionado de forma irregular y con daños visibles. En aquel momento, explicó que había ingerido una combinación inadecuada de medicamentos y luego se declaró culpable de conducción imprudente.
El antecedente más grave ocurrió en febrero de 2021, cuando sufrió un fuerte accidente en una ruta cercana a Los Ángeles. En esa ocasión, el vehículo se salió del camino a gran velocidad, lo que le provocó serias lesiones en la pierna y el tobillo. Tiempo después, el propio Woods reconoció que los médicos evaluaron la posibilidad de amputarle una de sus extremidades.