Franco Colapinto, que finalizó 15º tras las descalificaciones de Lando Norris y Oscar Piastri en el Gran Premio de Fórmula 1 de Las Vegas, pero no pudo ocultar su frustración por el rendimiento de su Alpine A525.
“El auto fue un desastre”, sintetizó.
El piloto argentino de 22 años se quejó también de los fuegos artificiales que acompañaron el cierre del evento: “Se creen que es Navidad, boludo. Hay perros… Son las diez de la noche. La guita que se gastan en esa pelotudez”, declaró el argentino a la señal deportiva ESPN.
Colapinto profundizó sobre su desempeño en el circuito urbano estadounidense. “Fui muy lento toda la carrera. Tuve cero grip. No se podía doblar, el volante se corría y toda la parte trasera se movía”, describió.
El argentino también señaló que el golpe recibido en la largada por parte de Alex Albon (Williams), que dañó el difusor trasero, pudo haber influido, aunque consideró que el mal rendimiento fue demasiado severo como para atribuirlo solo a ese incidente.
“Hoy fue un desastre el auto. No sé si fue por los daños, pero por lo que escuché tampoco era para sentirlo tan mal”, señaló.
Colapinto partió desde la 15ª posición y mantuvo ese lugar, en gran parte condicionado por un coche que nunca respondió. Su estrategia fue a una sola parada, con una detención de 4 segundos en boxes que no fue determinante, pero sí sumó a un fin de semana complejo.
El Alpine sufrió especialmente en curvas y en tracción, lo que hizo imposible sostener ritmo frente a sus rivales directos.
Pese a todo, el argentino destacó como positivo que volvió a completar todas las vueltas. Con esta, ya son 15 carreras finalizadas consecutivamente, un dato valioso para seguir acumulando experiencia.