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El desahogo de Messi tras el pitido final y el agónico triunfo de la Selección contra Egipto

El capitán argentino se emocionó tras decretarse el pase a cuartos de final y no pudo contener las lágrimas mientras festejaba con sus compañeros y el público albiceleste en Seattle.

Por Redacción Gente de Salta

La emoción y el alivio del capitán tras la sufrida victoria contra Egipto — - NA

El sueño mundialista sigue vivo y Lionel Messi no pudo contener la emoción. Apenas el árbitro francés François Letexier marcó el final del partido, el capitán de la Selección argentina se desplomó en lágrimas tras la épica victoria por 3 a 2 frente a Egipto, un triunfo que selló la clasificación de la "Albiceleste" a los cuartos de final del Mundial de Canadá, México y Estados Unidos 2026.

Con las manos en la cabeza y los ojos llenos de lágrimas, el máximo goleador del certamen dejó una de las imágenes más conmovedoras de la Copa del Mundo. Después de sufrir durante más de 90 minutos y protagonizar una remontada inolvidable, Messi liberó toda la tensión acumulada y celebró junto a sus compañeros una clasificación que quedará marcada entre las más emocionantes de su carrera con la camiseta argentina.

Messi fue clave para el triunfo ya que asistió a Cristian "Cuti" Romero y luego convirtió el gol del empate frente al conjunto africano que se hizo fuerte desde el inicio.

Tras errar el penal que le atajó el arquero Mostafa Shobeir Oufa, quien tuvo una actuación increíble frente a Australia, el jugador del Inter Miami se repuso, subió su nivel y ayudó a conjunto nacional para ganar.

El equipo de Lionel Scaloni espera rival para la siguiente instancia. Colombia y Suiza jugarán a partir de las 17 el último partido correspondiente a los octavos de final.

Cuando el reloj marcaba los 38 minutos del segundo tiempo, apareció el de siempre. Lionel Messi conectó una espectacular volea dentro del área para firmar el empate y desatar un grito de desahogo que retumbó en todo el estadio. Pero la historia todavía tenía un capítulo más. 

En tiempo de descuento, a los 47 minutos, Enzo Fernández apareció por el segundo palo y, tras un centro perfecto de Lautaro Martínez, conectó un cabezazo preciso para sellar el 3-2 definitivo

El pitazo final encontró a Messi de rodillas, con las manos en la cabeza y lágrimas en los ojos. La Selección había protagonizado una remontada inolvidable, mantuvo intacto el sueño mundialista y volvió a demostrar que mientras haya tiempo en el reloj y la camiseta albiceleste esté en juego, Argentina nunca se dará por vencida.