Tras el resonante doblete de los hermanos Benavides en la etapa del domingo, el nombre de Luciano volvió a iluminar el desierto arábigo. El rugido de su KTM resonó victorioso al cruzar la meta de la Etapa 8, un triunfo que lo catapultó a la cima de la clasificación general de Motos, desplazando a su compañero de equipo, Daniel Sanders. El eco de la victoria aún vibraba en el aire.
Con el sol declinando y proyectando sombras alargadas sobre el vivac, Luciano Benavides, aún con el rostro curtido por la arena y el esfuerzo, compartía sus impresiones con Diego Durruty, enviado especial de Carburando. Después de domar uno de los recorridos más extensos y demandantes del Dakar, el piloto salteño destilaba una mezcla de satisfacción y asombro al saborear por primera vez el dulce néctar del liderazgo en la general. En su voz se percibía el eco de un sueño largamente acariciado, ahora palpable entre sus dedos.
La Etapa Perfecta
"Fue una etapa perfecta para mí," confesó Benavides, quizá reviviendo mentalmente cada duna, cada curva, cada instante de concentración extrema. "Abrí pista de principio a fin en la etapa más larga de este Dakar, algo que no era nada fácil. El recorrido fue de alta velocidad y exigía estar muy atento en todo momento, mantener la concentración y no cometer errores." En sus palabras se dibujaba la imagen de un piloto luchando contra los elementos, contra la fatiga, contra sus propios límites, en una danza simbiótica con su máquina.
El sabor de la victoria era indudablemente especial. "Estoy muy orgulloso del trabajo que hice y quedar como líder de la general me pone muy contento, porque nunca me había pasado en mi carrera. Me gusta cómo se siente. Ahora toca disfrutar un poco esta nueva victoria, pero hay que seguir para adelante porque todavía queda mucho por recorrer”, sentenció, consciente de que la carrera es una maratón y que el desierto, implacable, aún guarda muchos desafíos por delante. El Dakar, como la vida, es un camino que se construye paso a paso, duna a duna.
El nombre de Luciano Benavides figuraba entre los “outsiders”. Y a veces estos dan la sorpresa. Quizás sea lo que está ocurriendo ahora, tras una nueva jornada magistral del argentino, que ya demostró el año pasado su capacidad para imponerse abriendo pista y que acaba de repetir la hazaña en la especial más larga de esta edición. Tras completar sin fallos los 483 km en solitario, se embolsa la totalidad de las bonificaciones de apertura (7'28”), suma su tercera victoria de etapa en 2026 y se coloca en lo más alto de la clasificación general, con 10'' de ventaja sobre su compañero de equipo australiano. Entra en otra dimensión.

