Ni el frío pudo detener la movida solidaria que llevaron adelante un grupo de mujeres tejedoras, quienes desde hace años confeccionan prendas de abrigo para comunidades del interior y, en esta oportunidad, se llegaron a la escuela Ernesto Rodríguez Pérez, con una iniciativa con motivo mundialista.
La delegación, integrada además por autoridades provinciales y municipales, llegó hasta la escuela justo cuando el paisaje ofrecía una postal invernal poco habitual. La nieve cubría los cerros y los alrededores del establecimiento, permitiendo que los chicos estrenaran sus gorros y bufandas albicelestes mientras se tomaban fotografías con las tejedoras en un escenario embellecido por la nieve.
Un establecimiento al pie de la cuesta
La Escuela Nº 4740 Ernesto Rodríguez Pérez funciona bajo la modalidad de jornada completa con albergue. Allí asisten 15 alumnos de distintos parajes de la zona, quienes permanecen en el establecimiento desde los lunes hasta los viernes, debido a las largas distancias que los separan de sus hogares.
Su directora, Lorena Díaz Romero, agradeció la visita y destacó el gesto de quienes acercaron las donaciones hasta uno de los establecimientos educativos ubicados sobre la ruta provincial 33, en plena zona de montaña.
La jornada terminó convirtiéndose en una de esas coincidencias difíciles de olvidar. Lo que comenzó como una campaña para llevar abrigo y acompañar a los chicos en la previa de un nuevo compromiso mundialista de la Selección, terminó regalando una imagen única, con los pequeños luciendo sus gorros celestes y blancos en medio de un paisaje nevado que pocas veces se deja ver en esa región salteña.