El joven talento argentino Faustino Oro afrontará en Rusia una instancia determinante en su carrera: intentar transformarse en el Gran Maestro más precoz de todos los tiempos con apenas 12 años.
Su próxima parada será el Aeroflot Open, que se disputará en Moscú del 28 de febrero al 5 de marzo. El certamen representa su última oportunidad para quebrar la plusmarca vigente y escribir su nombre en la historia grande del ajedrez mundial.
Para lograrlo, Oro necesita alcanzar su tercera norma de Gran Maestro antes de superar la edad con la que el estadounidense Abhimanyu Mishra obtuvo el título: 12 años, 4 meses y 25 días. El argentino, nacido el 14 de octubre de 2013, no solo deberá medirse ante rivales de altísimo nivel, sino también ante el reloj, que marca el límite reglamentario.
El desafío llega luego de una destacada actuación en el Tata Steel Chess Tournament, desempeño que impulsó a su equipo a elegir el exigente torneo ruso como escenario ideal para buscar la norma definitiva.
El Aeroflot Open es una competencia con fuerte tradición dentro del circuito profesional. Por sus tableros han pasado figuras de la talla de Magnus Carlsen, y su última edición fue conquistada por el ruso Ian Nepomniachtchi, dos veces retador al campeonato mundial. Ese contexto anticipa un cuadro de máxima exigencia, con grandes maestros experimentados en partidas clásicas de alto voltaje.
Oro ya cuenta con dos normas de GM y superó con holgura los 2500 puntos de ELO requeridos por la FIDE. El único paso pendiente es sumar la tercera norma en un abierto de esta categoría, condición que convierte su presencia en Moscú en una apuesta tan estratégica como trascendental.
Si consigue una actuación sobresaliente y asegura la norma antes de los primeros días de marzo, no solo establecerá un nuevo récord mundial, sino que también confirmará la irrupción de uno de los talentos más tempranos que haya dado el ajedrez argentino.

El día que el mejor de todos los tiempos se deslumbró con Faustino
El impacto de su trayectoria no ha pasado desapercibido para Garry Kasparov, quien fue campeón mundial entre 1985 y 2000 y dominó el ranking internacional durante casi dos décadas. El gesto del ex campeón en diciembre pasado, al publicar el emoji de ojos atentos en X, fue interpretado por los medios como una señal de admiración y expectativa ante el futuro del joven argentino. Kasparov también fue el campeón del mundo más joven en 1985, cuando tenía doce años, lo que añade un matiz simbólico a su reconocimiento hacia Oro.