Flamengo de Brasil venció por 2-0 al Pyramids de Egipto en Qatar y avanzó a la final de la Copa Intercontinental de la FIFA, instancia en la que se medirá ante el Paris Saint Germain de Francia, campeón de la Champions League.
El encuentro se disputó en el estadio Ahmad Bin Ali, en la ciudad qatarí de Rayán, donde el conjunto conducido por Filipe Luis superó al equipo dirigido por el croata Krunoslav Jurcic gracias a los goles de Leo Pereira, a los 24 minutos de la primera etapa, y de Danilo, a los 7 del segundo tiempo.
Con este triunfo, el club de Río de Janeiro aseguró su lugar en la final del certamen intercontinental, en la que enfrentará al PSG, último ganador de la Champions League y subcampeón del más reciente Mundial de Clubes. El partido decisivo se jugará el próximo miércoles a las 14 horas, nuevamente en el Ahmad Bin Ali Stadium.
Flamengo llegó a esta instancia tras imponerse por 2-1 a Cruz Azul de México el miércoles pasado, con un doblete del uruguayo Giorgian De Arrascaeta. En tanto, Pyramids había accedido a las semifinales luego de derrotar por 3-1 al Al-Ahli de Arabia Saudita, con tres goles del congoleño Fiston Mayele, en el estadio Ciudad Deportiva del Rey Abdalá de Yeda.
Desde el inicio, el equipo brasileño fue superior y controló el desarrollo del juego, aunque recién logró abrir el marcador a los 24 minutos del primer tiempo mediante un cabezazo de Leo Pereira, una de las figuras destacadas de la reciente Copa Libertadores conquistada por el conjunto carioca.
La jugada se originó con un preciso tiro libre ejecutado desde la derecha por De Arrascaeta, que cayó en el sector del área egipcia. Pereira apareció en velocidad desde atrás, se anticipó al arquero Ahmed El Shenawy y conectó de cabeza para establecer el 1-0.
En el segundo tiempo, a los 7 minutos, Flamengo amplió la ventaja con un gol de Danilo, quien repitió la fórmula del primer tanto. Otra vez desde la derecha, De Arrascaeta envió un centro exacto desde un tiro libre que encontró al defensor en el segundo palo. Danilo ganó en el aire, cabeceó hacia el suelo y selló el 2-0, tras un pique previo del balón que dejó sin reacción al arquero egipcio.