Este domingo a las 17, Juventud Antoniana se juega la vida en Chivilcoy: visita a Gimnasia y Esgrima de esa localidad bonaerense, por la revancha de la Reválida de la Tercera Etapa del Torneo Federal A, en el estadio José María Paz, con el arbitraje del rosarino Nahuel Viñas.
El santo viajó a la provincia de Buenos Aires (lo hizo vía aérea) consciente de que no hay margen para errores. Solo un triunfo lo mantiene vivo en la competencia: empate o derrota significan despedida, tras el empate sin goles en el partido de ida en el estadio Padre Martearena.
Los palos en la rueda
La previa no fue sencilla para el santo: la baja de Ignacio Sanabria por lesión ya era un golpe duro, pero a eso se sumó la salida inesperada de Facundo Cruz, quien rescindió su contrato para seguir su carrera en Tucumán. Dos bajas que obligan al entrenador antoniano Germán Noce a replantear el equipo y a buscar soluciones creativas.
En la práctica se veían los cambios: el regreso de Julio López tras cumplir una fecha de suspensión le da aire a la defensa, mientras que Luciano Viano podría retrasarse para reforzar la zaga y Alejandro Taborda asumiría el rol de generador de juego en el mediocampo.
La última chance
El técnico sigue evaluando variantes y nombres hasta el último entrenamiento, porque sabe que este partido es de esos que quedan en la memoria: ganar o despedirse.
El equipo antoniano jugará este domingo con la misión clara: salir a Chivilcoy a buscar los tres puntos cueste lo que cueste.