La visita de Deportivo Maipú a Salta terminó con un sabor amargo para Enzo Pérez. El histórico volante tuvo una jornada complicada en el estadio David Michel Torino de nuestra provincia, donde fue expulsado durante el segundo tiempo del encuentro frente a Gimnasia y Tiro, en un partido cargado de tensión y reclamos.
La jugada que desencadenó la polémica ocurrió cuando el árbitro Gastón Monsón Brizuela sancionó penal para el albo por una infracción de Nicolás Fernández sobre Walter Montoya. La decisión, en principio, no generó mayores discusiones, pero todo cambió después de la ejecución.
Nahuel Galardi logró detener el disparo de Lautaro Gordillo, aunque el árbitro interpretó que el arquero se había adelantado antes del remate y decidió que la pena máxima debía repetirse. La determinación provocó la furia de los futbolistas mendocinos, que reclamaron airadamente la resolución.
En el segundo intento, Gordillo no perdonó y convirtió el gol que finalmente le dio la victoria al elenco de la Vicente López. La protesta visitante derivó primero en la expulsión de Matías Viguet por exceso verbal y, minutos después, Enzo Pérez también tuvo que abandonar el campo de juego.
El mediocampista se acercó al árbitro para cuestionar la decisión y, cuando parecía que la discusión había terminado, realizó un gesto interpretado como una acusación de "robo", situación que fue advertida por Monsón Brizuela. Sin dudarlo, el juez le mostró la tarjeta roja.
Incluso después de dejar la cancha, Pérez continuó expresando su enojo por la sanción y por una jugada que generó un fuerte malestar dentro del plantel mendocino.
La expulsión fue un duro golpe para el futbolista de 40 años, que había regresado recientemente al botellero, el club donde comenzó su carrera profesional, luego de su salida de Argentinos Juniors. Tras debutar como titular en el empate sin goles ante San Martín de Tucumán, volvió a integrar el once inicial en Salta, aunque esta vez no pudo completar el partido por la tarjeta roja.

