Cuando faltan pocos días para el cruce con la Selección argentina por los dieciseisavos de final del Mundial 2026, Cabo Verde quedó bajo la lupa por un hecho que trasciende lo futbolístico. Ryan Mendes, referente y capitán del conjunto africano, es investigado por la Justicia de Nueva Zelanda luego de una denuncia por presunta violación.
La presentación fue realizada por una ciudadana brasileña que colaboró con la delegación caboverdiana durante una serie de compromisos internacionales disputados en marzo. De acuerdo con la información publicada por Globo Esporte y replicada por distintos medios internacionales, la denuncia fue radicada el 10 de abril ante las autoridades de Auckland.
Según esas versiones, el expediente cuenta con distintos elementos incorporados como evidencia, entre ellos un informe médico, fotografías de lesiones y registros de cámaras de seguridad del hotel donde se hospedaba el seleccionado africano.
La mujer, que residía en Nueva Zelanda con una visa laboral, había sido contratada como intérprete para asistir a Cabo Verde durante su estadía, debido a la necesidad de facilitar la comunicación en portugués.
Siempre de acuerdo con el relato incluido en la denuncia, el episodio habría ocurrido el 27 de marzo, después de un amistoso frente a Chile. La denunciante aseguró que fue convocada a una habitación del hotel con la idea de cumplir tareas vinculadas a su trabajo, aunque al advertir que se trataba de un encuentro de carácter social decidió retirarse.
Posteriormente, sostiene que Mendes se presentó en su habitación, donde presuntamente la agredió físicamente y abusó sexualmente de ella. El informe médico incorporado a la causa describe lesiones compatibles con el relato de la denunciante, aunque esos elementos forman parte de una investigación que continúa en desarrollo.
La Policía de Nueva Zelanda confirmó la existencia del expediente, pero evitó brindar precisiones sobre el caso al amparo de la legislación local en materia de privacidad.
La investigación permanece abierta e incluye pericias forenses, análisis de registros audiovisuales y la toma de declaraciones testimoniales. Recién una vez concluida esa etapa las autoridades determinarán si existen fundamentos suficientes para avanzar con una eventual imputación formal.
La legislación neozelandesa contempla penas de hasta 20 años de prisión para determinados delitos de violencia sexual. En caso de que la causa avance, también podrían activarse mecanismos de cooperación internacional, incluso mediante Interpol, aunque la inexistencia de un tratado bilateral de extradición entre Nueva Zelanda y Cabo Verde podría complejizar cualquier proceso de ese tipo.
El caso tomó mayor repercusión por el contexto deportivo. Cabo Verde está disputando su primer Mundial y Mendes, de 36 años, es una de las grandes figuras de la historia del seleccionado: además de ser su capitán, es el máximo goleador y el futbolista con más presencias internacionales, por lo que representa uno de los principales símbolos del crecimiento del fútbol caboverdiano.