El cierre del Torneo Clausura dejó una paradoja difícil de procesar en Núñez. La caída de Boca generó cierto respiro deportivo, pero al mismo tiempo arrastró a River a un escenario impensado: el equipo de Marcelo Gallardo deberá disputar la Copa Sudamericana 2026, perdiendo su lugar en la elite continental. Un consuelo con sabor amargo: el xeneize no festejará, pero ese resultado terminó condicionando directamente el futuro internacional del millonario.
La consecuencia no es solo futbolística. La pérdida económica es enorme. Según los montos oficiales de Conmebol para 2025, simplemente entrar en la Copa Libertadores asegura US$ 6 millones, mientras que la Sudamericana entrega únicamente US$ 1,8 millones por la presencia en fase de grupos. River resigna, de arranque, US$ 4,2 millones, sin contar los ingresos que podría haber acumulado avanzando de fase.
Esa distancia crece a medida que se supera cada ronda: la Libertadores multiplica premios, exposición y posibilidades de venta, mientras que el torneo alternativo deja mucho menos margen. Y el contraste final lo deja en claro: el campeón de la Libertadores embolsa US$ 24 millones, contra los US$ 6 millones del ganador de la Sudamericana.
Ahora, River deberá asumir un mapa distinto: viajes menos habituales, rivales inesperados y la obligación de ganar sí o sí una copa que no formaba parte del plan original. Un escenario extraño: Boca perdió… pero River también.
El precio de reconstruir el plantel: cuánto gastó Gallardo en su regreso
Mientras digiere la noticia de su cambio de competencia internacional, River sigue liderando otro ranking: el de los clubes que más dinero invirtieron en el mercado de pases. Con el regreso de Marcelo Gallardo al banco —tras la irregular etapa de Martín Demichelis—, el club aceleró decisiones y volvió a apostar fuerte.
Según cifras publicadas por El Economista, River lleva gastados US$ 21,5 millones solo en esta ventana:
Maximiliano Salas: US$ 8 millones
Juan Fernando Quintero: US$ 2,5 millones
Matías Galarza Fonda + Juan Portillo: US$ 11 millones
Ese desembolso se suma al movimiento financiero más grande del semestre: la venta récord de Franco Mastantuono al Real Madrid por 45 millones de euros (unos US$ 51,7 millones).
La reestructuración empezó desde el primer día del retorno del Muñeco. Con el apoyo del presidente Jorge Brito, el club cerró una serie de refuerzos de peso:
La lista del despilfarro
Germán Pezzella (US$ 4M)
Fabricio Bustos (US$ 5M)
Maximiliano Meza (US$ 2M)
Marcos Acuña (US$ 2M)
Cesión de Giuliano Galoppo con opción a US$ 3M
Gonzalo Tapia (US$ 800 mil)
Regreso de Lucas Martínez Quarta (US$ 7M)
Vuelta de Gonzalo Montiel (US$ 5M)
Sebastián Driussi (US$ 10M)
Una bestialidad por Castaño
Sin embargo, el movimiento más fuerte fue la compra del colombiano Kevin Castaño, por US$ 13,8 millones brutos, convirtiéndose en la segunda transferencia más alta de la historia del club, solo superado por Lucas Pratto.
También arribaron Adam Bareiro (US$ 2,5M) y Jeremías Ledesma (US$ 3,8M), mientras que Enzo Pérez y Matías Rojas volvieron como agentes libres.
Con todo este movimiento, sumando las últimas tres ventanas, River invirtió US$ 76,4 millones, una cifra gigantesca que alimenta su gran ambición: volver a ganar la Copa Libertadores, objetivo que ahora deberá esperar al menos un año más.
Las compras de River en los últimos tres mercados
Kevin Castaño – US$ 13.800.000
Sebastián Driussi – US$ 10.000.000
Lucas Martínez Quarta – US$ 7.000.000
Maximiliano Salas – US$ 8.000.000
Portillo + Galarza Fonda – US$ 11.000.000
Gonzalo Montiel – US$ 5.000.000
Fabricio Bustos – US$ 5.000.000
Germán Pezzella – US$ 4.000.000
Jeremías Ledesma – US$ 3.800.000
Juan Fernando Quintero – US$ 2.500.000
Adam Bareiro – US$ 2.500.000
Maximiliano Meza – US$ 2.000.000
Marcos Acuña – US$ 2.000.000
Gonzalo Tapia – US$ 800.000
Giuliano Galoppo – préstamo con opción
Enzo Pérez y Matías Rojas – libres