La Selección argentina buscará este martes un lugar en los cuartos de final del Mundial 2026 cuando enfrente a Egipto, una de las grandes revelaciones del torneo y un rival que llega fortalecido luego de romper varias barreras históricas en la máxima cita del fútbol.
El conjunto conducido por Hossam Hassan viene de eliminar a Australia en una dramática definición por penales. Tras igualar 1-1 durante los 120 minutos en Dallas, los africanos se impusieron 4-2 desde los doce pasos y sellaron una clasificación que quedó grabada entre las páginas más importantes de su historia.
Durante ese encuentro, Egipto tomó la ventaja gracias a Emam Ashour, aunque un gol en contra de Mohamed Hany permitió la igualdad de los australianos. Finalmente, la eficacia en la tanda de penales inclinó la balanza a favor del seleccionado africano.
Ese triunfo representó un hito para los "Faraones". Antes de esta edición del Mundial nunca habían conseguido imponerse en una serie de eliminación directa y tampoco habían logrado superar la fase de grupos, por lo que su campaña ya es la más destacada desde que participan en la competencia.
El recorrido de Egipto ya había llamado la atención desde la primera fase. Comenzó con un empate frente a Bélgica, luego derrotó a Nueva Zelanda y cerró el grupo con otra igualdad, esta vez ante Irán, resultados que le permitieron acceder por primera vez a una instancia decisiva.
Si bien Mohamed Salah continúa siendo el gran referente futbolístico y anímico del plantel, el conjunto africano cuenta con otras piezas de gran nivel que obligarán a Argentina a extremar cuidados.
Uno de los futbolistas más peligrosos es Omar Marmoush, delantero del Manchester City, cuya velocidad y capacidad para atacar los espacios lo convierten en un arma letal para los contragolpes.
También sobresale Emam Ashour, mediocampista de Al Ahly, quien atraviesa un gran presente. Además de convertir frente a Australia, suele llegar con facilidad al área rival y aporta intensidad tanto en la recuperación como en la generación de juego.
En ofensiva también aparece Mahmoud Trezeguet, otro jugador experimentado que fue determinante durante la preparación para el Mundial, especialmente cuando Salah debió bajar las cargas por molestias físicas. Su desequilibrio por las bandas y su capacidad goleadora representan otra amenaza para la defensa argentina.
En el arco, el entrenador dispone de dos opciones de jerarquía. Mohamed El Shenawy, histórico guardameta de Al Ahly, comparte la competencia con Mostafa Shobeir, quien fue titular frente a Australia y respondió con seguridad en uno de los partidos más importantes del certamen.
La defensa también cuenta con futbolistas de experiencia internacional. Mohamed Abdelmonem, actualmente en el Nice, lidera la última línea, mientras que Ramy Rabia y Hossam Abdelmaguid tuvieron un papel decisivo en la clasificación: ambos convirtieron sus remates en la definición por penales, siendo este último el encargado de ejecutar el disparo que aseguró el pase a los octavos de final.
Otro aspecto que seguirá de cerca el cuerpo técnico argentino será el estado físico de Salah. El capitán egipcio arrastra una molestia muscular desde el empate frente a Irán y, aunque pudo jugar ante Australia, realizó un importante desgaste físico. Su evolución será determinante para conocer en qué condiciones llegará al trascendental duelo frente a la Albiceleste.



