El futuro de Exequiel Zeballos en Boca atraviesa horas decisivas y todo indica que junio podría marcar el final de su etapa en el club. Más allá de las negociaciones abiertas por la renovación de su contrato, desde el entorno del delantero reconocen que el jugador tiene ganas de cambiar de aire después de casi seis años consecutivos en Primera División con la camiseta azul y oro.
La situación contractual del “Changuito” se transformó en una preocupación para Boca, especialmente porque desde el 1° de julio podría negociar libremente con cualquier club si no alcanza un acuerdo para extender su vínculo. Si bien la relación entre la dirigencia y los representantes del futbolista es buena, las diferencias en puntos clave de la renovación mantienen las charlas estancadas.

El principal desacuerdo pasa por la duración del nuevo contrato y el monto de la cláusula de rescisión. Desde Boca pretenden blindarlo con un vínculo largo y una cláusula superior a los 20 millones de dólares que tiene actualmente. Del otro lado, la representación del santiagueño busca un contrato más corto y mantener una salida accesible para facilitar una futura transferencia al exterior.
En paralelo, ya existen clubes atentos a la situación. En los últimos meses hubo sondeos concretos desde Europa. El CSKA Moscú llegó a insinuar una propuesta cercana a los 10 millones de dólares, mientras que Napoli sigue de cerca al delantero y podría avanzar formalmente en el próximo mercado de pases.
Boca pierde a Bareiro en el peor momento
En Boca consideran que una eventual salida debería cerrarse por una cifra cercana a los 15 millones de dólares, aunque el deseo del jugador de probar suerte afuera podría terminar inclinando la balanza en las próximas semanas.
La posible partida de Zeballos se da en un contexto complejo para el Xeneize. Tras la eliminación ante Huracán en La Bombonera y con el equipo obligado a ganar los próximos partidos de Copa Libertadores para no profundizar la crisis deportiva, el club ya empieza a pensar en una renovación del plantel para el segundo semestre.
Además, el delantero perdió terreno en la consideración tras una nueva lesión que lo marginó durante varias semanas. Aunque sigue siendo una alternativa habitual desde el banco, Claudio Úbeda ya encontró una base titular en la que el extremo no logró volver a consolidarse como pieza fija.

