Después de dejar una muy buena imagen en Salta al frente de Gimnasia y Tiro, Rubén Darío Forestello volverá a asumir un desafío importante en el fútbol argentino. El entrenador llegó a un acuerdo de palabra para convertirse en el nuevo DT de Estudiantes de Río Cuarto, equipo que necesita reaccionar urgente para evitar el descenso.
El Yagui viajará este sábado a Córdoba para firmar contrato y comenzar los trabajos de cara al próximo torneo, donde tendrá la misión de cambiarle la cara a un plantel que viene de un semestre muy flojo.
El conjunto cordobés cerró el Apertura en el último lugar de su zona, de la tabla anual y también de los promedios. Apenas ganó un partido en 16 fechas y sufrió 13 derrotas, una campaña que encendió todas las alarmas puertas adentro.
La salida de Iván Delfino, quien había logrado el histórico ascenso a Primera, dejó al club sin rumbo futbolístico. Después tampoco logró levantar el equipo el interinato de Gerardo Acuña, por lo que la dirigencia decidió apostar por un técnico con experiencia y espalda en momentos difíciles.
Una huella “Gigante”
En Salta, Forestello dejó un recuerdo más que positivo. En 2023 condujo a Gimnasia al título del Federal A y devolvió al albo a los primeros planos del ascenso argentino. Además, en la temporada siguiente logró meter al equipo en la pelea por el reducido, consolidando una base competitiva y recuperando la ilusión de los hinchas millonarios.
Ese trabajo fue clave para relanzar su carrera después de algunos pasos irregulares en otros clubes del ascenso.
Ahora, a los 55 años, el entrenador tendrá otra parada complicada: sacar adelante a un Estudiantes golpeado tanto futbolística como institucionalmente, en medio de un fuerte recambio de plantel y después de semanas marcadas por conflictos internos y salidas resonantes como las de Ramón Ábila y Tobías Ostchega.
Con experiencia en equipos como Atlético de Rafaela, San Martín de San Juan y San Martín de Tucumán, Forestello intentará ahora repetir en Río Cuarto parte de lo que supo construir en Salta: orden, competitividad y un equipo capaz de volver a creer.