El fútbol juvenil de Salta vive un momento histórico. El seleccionado Sub13 de la provincia cerró el Mundialito de Tarragona, España, con una campaña perfecta: goleó 13-0 a una filial norteamericana de Barcelona, 8-0 a un combinado de México y, tras superar a Cambrils y golear 6-2 a la filial del Liverpool, se coronó campeón tras vencer 3-0 al Steaua Bucarest de Rumania en la final.
El equipo, dirigido por Alejandro Frezzotti, acompañado por Gustavo Módica y el profe José Hurtado, combinó fútbol vistoso, presión constante y juego colectivo para dejar una huella imborrable en el torneo. “Del cuerpo técnico de ellos se quedaron asombrados con nuestro juego y nos decían que nadie los presionaba de esa manera en Inglaterra y en todas las competencias internacionales que les tocó jugar. Y eso es un mérito más para este grupo”, aseguró Frezzotti en diálogo en exclusiva con Gente de Salta, tras el arribo con gloria del seleccionado salteño a la provincia.
Más allá de los resultados, el DT destacó la experiencia humana y formativa de los jóvenes jugadores. “Los chicos se hicieron amigos, se cambiaban las camisetas con los rivales de otras partes del mundo y esto les abrió la cabeza. También implicó una motivación enorme, más en estos tiempos donde muchas veces prima el desánimo de decir ‘qué hago’, ‘sigo entrenando’”, señaló.
Frezzotti resaltó la importancia de este tipo de torneos para el desarrollo de los futbolistas del norte argentino: “Acá en Salta hay material, hay talento de sobra, hay chicos con enormes capacidades, y es la competencia y el roce lo que los ayuda a mejorar, a perfeccionarse”. Además, explicó cómo el trabajo integral entre clubes y selecciones potencia a los juveniles: “Cuando llegan al selectivo, con el profe les damos las indicaciones, pero ellos ya vienen con conceptos adquiridos de sus clubes, con sus posiciones definidas”.
El exvolante central oriundo de la localidad cordobesa de Monte Buey, quien se retiró a los 40 años tras vestir, entre otras, la camiseta de Gimnasia y Tiro, y que luego cursó la carrera de director técnico, también hizo hincapié en la formación más allá del resultado: “Otra diferencia con los equipos de Europa está en la mentalidad: para ellos participar es competir, en cambio a nosotros culturalmente nos inculcaron que cuando perdemos no servimos y cuando ganamos somos Dios. Nosotros perseguimos la formación de los juveniles más allá del resultado, pero tratamos de buscar un equilibrio”.
El mensaje de Frezzotti a todos los jóvenes salteños es claro y esperanzador: “Siempre vayan para adelante, que se animen a soñar y a probar, a intentar, porque a través del fútbol está la salvación para muchos males, para muchos vicios, más allá de si te toca o no llegar a Primera. Y que sepan que todo tiene que tener continuidad, constancia”.
Con esta hazaña, Salta no solo se proyecta como una plaza competitiva en torneos internacionales, sino que también demuestra que el talento y el trabajo en equipo pueden abrir caminos inimaginables para los jóvenes futbolistas del norte argentino.

