Tras la sorpresiva salida de Fernando Quiroz, todas las miradas en Gimnasia y Tiro de Salta apuntan ahora a Sergio Plaza, el hombre elegido para conducir al equipo en un momento complejo de la temporada.
Con un perfil distinto al de su antecesor, Plaza encarna una apuesta clara de la dirigencia: recurrir a alguien que conoce el club desde adentro. Exjugador de la institución y con paso por la función pública como referente del deporte provincial, esperan que su figura combine pertenencia, conocimiento del medio y cercanía con la estructura futbolística actual.
Hasta su designación, se desempeñaba en la Primera Local, lo que le permitió tener contacto directo con jugadores, metodología de trabajo y dinámica interna del club. Ese factor aparece como una de sus principales fortalezas en esta transición, en un contexto que no admite demasiado margen de adaptación.
Plaza no estará solo. Lo acompañarán Adrián Cuadrado como ayudante de campo y Rafael Padilla en la preparación física, ambos integrantes de la estructura previa, lo que refuerza la idea de continuidad dentro de un cambio.
Algo de historia de Plaza
El desafío que asume no es menor. Deberá levantar a un plantel golpeado tras la derrota en el clásico ante Central Norte y revertir una tendencia negativa tanto en resultados como en funcionamiento.
En lo futbolístico, se espera un equipo con mayor intensidad y una impronta más directa, buscando recuperar la confianza y el compromiso que parecieron diluirse en las últimas presentaciones. Pero más allá de lo táctico, el principal reto será anímico: reconstruir desde adentro y devolverle al equipo una identidad competitiva.
Con respaldo institucional y conocimiento del terreno, Plaza inicia su ciclo con la urgencia de dar respuestas rápidas y la oportunidad de consolidarse en un rol clave para el futuro inmediato de Gimnasia y Tiro.

Qué deja Quiroz y qué puede cambiar con Plaza
La salida de Fernando Quiroz como entrenador de Gimnasia y Tiro de Salta no solo implica un cambio de nombres, sino también un posible giro en lo futbolístico.
El paso de Quiroz dejó una estructura clara, pero que en las últimas fechas evidenció desgaste. Su equipo se caracterizaba por:
- Orden defensivo como prioridad.
- Bloques compactos y juego más reactivo que protagonista.
- Dificultades para generar situaciones de gol.
En ese contexto, la caída ante Central Norte en el clásico terminó de exponer las falencias: un equipo sin respuestas futbolísticas ni anímicas.
Previo al clásico con Central, análisis de partido con Temperley
Un equipo en baja
- Dos derrotas consecutivas.
- Bajo rendimiento colectivo.
- Señales de desconexión entre el plantel y la idea del entrenador.
La falta de reacción dentro del campo fue uno de los factores que debilitó la continuidad del ciclo.
La apuesta por Plaza
Con la llegada de Sergio Plaza, el club opta por un perfil distinto. Con conocimiento interno y arraigo institucional, el nuevo DT buscaría:
- Recuperar la confianza del grupo.
- Imprimir mayor intensidad y compromiso.
- Apostar a un juego más directo y dinámico.
Lo que puede venir
El principal desafío será inmediato: levantar el ánimo tras el golpe del clásico y revertir la imagen futbolística. Con poco margen en el torneo, el nuevo cuerpo técnico deberá encontrar respuestas rápidas.