Un reclamo judicial impulsado desde un casino de Las Vegas dejó bajo la órbita de la Justicia estadounidense a cuatro exjugadores de la Primera División del fútbol argentino, quienes enfrentan demandas civiles por presuntas deudas de juego que, en conjunto, alcanzan los US$2,6 millones y que, de no resolverse en los plazos establecidos, podrían derivar en embargos de bienes o restricciones para ingresar nuevamente a ese país: el conflicto ya tiene expediente abierto.

La acción fue iniciada por el complejo Resorts World Las Vegas, que sostiene que los exfutbolistas accedieron a créditos de juego mediante instrumentos conocidos como markers —similares a cheques dentro del sistema de casinos— que luego fueron rechazados por falta de fondos, configurando un incumplimiento que en el marco legal del estado de Nevada habilita la vía judicial para su recuperación: jugar con crédito, perder y no cubrir la deuda.
El caso de Sergio Zárate, gloria de Vélez y hermano mayor de Mauro, ex Boca, concentra el mayor monto del reclamo, con cerca de US$1 millón vinculados a cuatro instrumentos firmados durante 2025, mientras que Norberto Ortega Sánchez, crack de San Lorenzo, enfrenta una demanda por US$625.000 y tanto Sergio Berti, emblema de River como José “Turu” Flores, multicampeón con el Fortín, registran deudas cercanas a los US$500.000 cada uno, cifras que podrían incrementarse con intereses, costos judiciales y daños adicionales si las causas avanzan en tribunales.

El eje procesal, según informó La Nación, introduce un punto clave: una vez notificados, los demandados cuentan con un plazo de 21 días para responder ante la Justicia del condado de Clark, ya que, en caso de no hacerlo, el tribunal puede dictar sentencia en rebeldía y avanzar sobre bienes o cuentas para cubrir las sumas reclamadas, en un mecanismo que, si bien no tiene efectos directos en Argentina, sí impacta de forma concreta sobre la situación migratoria de los involucrados en Estados Unidos.
Ese riesgo encuentra un antecedente reciente en el caso del periodista deportivo Enrique Felman, quien permaneció detenido durante casi dos semanas en Miami tras registrar una deuda de US$300.000 con el mismo casino y recuperó la libertad solo después de cancelarla, lo que expone cómo un conflicto de carácter económico puede escalar hacia consecuencias personales más severas: una advertencia concreta.

Detrás de los viajes y del acceso a este tipo de créditos aparece la figura de Maximiliano Palermo, señalado en distintos testimonios como intermediario entre los apostadores y el casino, ya que habría organizado traslados, cubierto gastos y facilitado el ingreso al circuito de juego bajo un esquema que prometía respaldo ante eventuales pérdidas, aunque ese entramado habría quedado expuesto cuando las deudas comenzaron a quedar impagas.
El caso, además, se conecta con otra investigación en Estados Unidos que involucra al entorno de Palermo en maniobras vinculadas al lavado internacional de dinero durante los años del cepo cambiario, en la que se describe un circuito que utilizaba estructuras informales y casinos para canalizar fondos hacia el exterior, lo que añade una dimensión más amplia al conflicto y lo sitúa en un terreno que excede lo estrictamente deportivo: un trasfondo que todavía sigue bajo análisis.
En ese marco, lo que comenzó como una serie de viajes vinculados al entretenimiento y al juego en Las Vegas terminó derivando en una disputa judicial de alcance internacional, donde no solo están en juego cifras millonarias sino también la situación legal de exreferentes del fútbol argentino frente a tribunales estadounidenses: un escenario abierto que dependerá de las respuestas que presenten en las próximas semanas.