El presidente de Deportivo Madryn, Ricardo Sastre, admitió que la presencia de Claudio “Chiqui” Tapia en la presidencia de la AFA y de Pablo Toviggino en la tesorería les resulta beneficiosa: “Obviamente se nos hace más fácil”, confesó en una entrevista concedida a la agencia Noticias Argentinas.
El equipo patagónico llegó a la final del reducido por el segundo ascenso a la Liga Profesional en medio de una serie cargada de controversias. Este domingo, superó 1-0 a Deportivo Morón en el estadio Abel Sastre y avanzó por ventaja deportiva, aunque su clasificación quedó envuelta en un vendaval de reclamos arbitrales y hechos violentos.
Vergüenza mayúscula y represión
Deportivo Morón fue el gran damnificado de esta llave: penales no sancionados en la ida, la insólita suspensión de su técnico Walter Otta por declaraciones que nunca realizó, un tiro libre inexistente que derivó en el 1-0 de Madryn, duras infracciones no castigadas, y una batalla campal al final del encuentro. Para colmo, el plantel visitante regresó a Buenos Aires entre golpes, palazos y gas pimienta lanzado por la policía.
Un mes atrás, Sastre ya había señalado el peso político del club en AFA: “Tenemos una participación muy importante, no solo por el reconocimiento institucional, sino por la representatividad en los esquemas de asambleas”, dijo en la presentación del Torneo Regional Federal Amateur.
Las ayudas de AFA y el nuevo “equipo del poder”
Madryn viene de caer en la final por el primer ascenso ante Gimnasia de Mendoza, y recaló en el reducido por el segundo boleto a Primera. En cuartos, enfrentó a Gimnasia de Jujuy, que ganaba 1-0 en el estadio 23 de Agosto hasta que el árbitro Lucas Comesaña denunció haber sido presionado en el entretiempo y suspendió el partido. La AFA falló luego en contra del equipo jujeño y le otorgó la victoria 3-0 a los chubutenses, un antecedente que encendió alarmas por su impacto en la integridad competitiva.
Superada esa instancia, Madryn se cruzó con un Morón que venía de eliminar a San Martín de Tucumán y a Atlanta sin recibir goles. La sanción a Otta condicionó desde el arranque el ánimo del “Gallo”, cuyo equipo quedó al mando de su asistente Félix Benito durante el partido decisivo en Puerto Madryn.
El encuentro terminó siendo un cúmulo de decisiones arbitrales cuestionadas: el tiro libre inexistente que desembocó en el gol de Santiago Postel, infracciones fuertes sin amonestación y una gresca final que dejó a jugadores y dirigentes de Morón golpeados por la espalda por futbolistas del local, antes de sufrir una represión policial en la salida.
Federalismo, pero…
Con Madryn en la final, la Liga Profesional 2025 contará con dos nuevos ascendidos del Interior. El discurso del federalismo en el fútbol argentino se fortalece, aunque acompañado de polémicas que recuerdan favoritismos previos como los de Riestra y Barracas Central. El próximo torneo tendrá 30 equipos, con una distribución de 11 clubes del Interior, 11 de la provincia de Buenos Aires y 8 de Capital Federal.
El estadio Abel Sastre, con espacio para 8.000 espectadores —menos que varios de la B Metropolitana y la C— fue igualmente aprobado para recibir partidos de selecciones nacionales. Y, por primera vez en 40 años, un club patagónico está a un paso de regresar a la élite, desde que Alianza de Cutral Có lo hiciera en 1986.
Madryn tiene la chance histórica de romper esa racha, pero queda abierta la gran pregunta: ¿están el club, su estadio y la ciudad preparados para recibir a gigantes como Boca o River?