De la Argentina eligió a Quilmes

Un inglés convirtió el Mundial en una colección de cervezas: compró una por cada país y las abrirá cuando queden eliminados

Con 48 selecciones en competencia, un fanático británico decidió volver a llevar adelante una tradición que nació en Rusia 2018.

Por Redacción Gente de Salta

Rituales de los mundiales — .

Cada Mundial tiene sus figuras, sus candidatos al título y sus grandes sorpresas. Pero también tiene personajes anónimos que encuentran maneras originales de vivir la pasión por el fútbol. Este año, uno de ellos es Gus Hully, un hincha inglés que transformó la Copa del Mundo en un auténtico recorrido cervecero por el planeta.

Su idea es tan simple como llamativa: reunir una cerveza representativa de cada uno de los países participantes y abrirlas a medida que las selecciones sean eliminadas del torneo. Cuando un equipo se despide del Mundial, él brinda con la cerveza de ese país.

Lo que comenzó como un pequeño juego personal durante Rusia 2018 terminó convirtiéndose en una tradición. Sin embargo, el nuevo formato de la Copa del Mundo le agregó una dificultad inesperada. Con el aumento de participantes de 32 a 48 selecciones, su colección también tuvo que crecer.

Rituales mundialistas

Esta vez consiguió 48 cervezas diferentes, una por cada nación clasificada. Algunas fueron fáciles de encontrar. Otras requirieron búsquedas en tiendas especializadas e incluso compras internacionales.

La mayor curiosidad apareció con varios países árabes. Debido a las restricciones para la comercialización de alcohol que existen en esas naciones, algunas de las botellas elegidas terminaron siendo cervezas sin alcohol o versiones 0.0%, una particularidad que convirtió su colección en una mezcla de tradiciones, culturas y costumbres de todo el mundo.

Los rituales mundialistas más extraños

Aunque la iniciativa de Hully parece única, la historia de los Mundiales está llena de rituales extravagantes protagonizados por hinchas.

Mundial 2026

Durante el Mundial de Sudáfrica 2010, un aficionado holandés se hizo famoso por recorrer más de 15.000 kilómetros vestido con el mismo traje naranja durante todo el torneo. Prometió no quitárselo hasta que Países Bajos quedara eliminado. La selección llegó a la final y el hombre terminó convirtiéndose en una celebridad entre los fanáticos.

En Brasil 2014 también se volvió viral un grupo de seguidores mexicanos que llevó un pequeño altar portátil con imágenes religiosas y amuletos que acompañaron a la selección en cada ciudad donde jugó. Los hinchas aseguraban que era parte de una "cábala mundialista" para atraer la suerte.

Pero probablemente una de las historias más recordadas ocurrió en Alemania 2006, cuando varios simpatizantes argentinos siguieron a la Selección durante todo el torneo utilizando exactamente la misma ropa en cada partido porque estaban convencidos de que cambiarla podía cortar la racha positiva del equipo.

Mucho más que fútbol

Las historias como la de Gus Hully reflejan que los Mundiales son mucho más que una competencia deportiva. Durante un mes, millones de personas encuentran maneras particulares de conectarse con el torneo: algunos coleccionan entradas, otros guardan figuritas, otros recorren miles de kilómetros para seguir a sus selecciones.

En el caso del hincha inglés, la pasión se convirtió en una colección de 48 cervezas que representan culturas, tradiciones y países de los cinco continentes. Ahora solo queda una incógnita por resolver: ¿cuál será la última botella que permanecerá cerrada?