Después de publicarse el índice de precios, el Instituto Nacional de Estadística y Censos difundió los valores de noviembre basados en los consumos básicos de familias en base a la conformación de sus integrantes. Según el informe oficial del INDEC, el valor de la Canasta Básica Total (CBT) alcanzó los 1.257.329 pesos para una familia tipo de cuatro integrantes, cifra necesaria para no ser considerada pobre. La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que define la indigencia, se ubicó en 566.364 pesos.
Ambas crecieron más que la inflación general del mes, que fue del 2,5%, y consolidaron la tendencia que se viene observando desde hace varios meses: lo esencial aumenta más rápido que el promedio de los precios.

En noviembre, el valor de las canastas básicas volvió a crecer de manera marcada. Para una familia tipo de cuatro personas, la canasta total superó nuevamente el 1.200.000 pesos, mientras que la alimenticia quedó cerca de los 600 mil. Esa suba también se replicó en hogares de distinto tamaño: uno de tres integrantes necesitó 1.000.980 pesos para no ser pobre y uno de cinco requirió 1.322.433.
A nivel individual, el INDEC calcula la referencia por “adulto equivalente”, que permite medir el costo mínimo mensual para una persona adulta. En noviembre, ese valor se ubicó en 406.903 pesos para la línea de pobreza y 183.289 pesos para la indigencia.
Entre octubre y noviembre, los aumentos fueron significativos. La CBT pasó de $1.213.799 a $1.257.329, lo que implica más de $43.000 adicionales para sostener gastos esenciales. La CBA aumentó de $544.304 a $566.364, es decir, más de $22.000 en alimentos básicos.
A pesar de que la inflación nacional se mantuvo moderada, las canastas volvieron a correr por encima del índice general. Esto refleja que alimentos, transporte, salud y otros gastos indispensables continúan siendo los que más presionan sobre el bolsillo, incluso en meses de variaciones relativamente bajas.
Cómo impacta en el NOA y qué se estima para una familia salteña
Si bien el INDEC no publica la valorización de las canastas provincia por provincia, se puede aproximar el costo en el noroeste argentino utilizando la variación de precios regional. El cálculo se daría en base los datos de la inflación de noviembre, que en el NOA fue de 2,3% en el nivel general y de 3,3% en alimentos,.
Aplicando estas variaciones a los valores oficiales de octubre, la línea de pobreza estimada para un hogar tipo en el noroeste, y por lo tanto en Salta, se ubica en torno a 1.241.716 pesos, mientras que la línea de indigencia se aproxima a 562.266 pesos. Estas cifras permiten observar cómo se mueve el poder de compra en la región.

La comparación deja una conclusión clara: una familia salteña también necesitó más de 1,2 millones de pesos para no ser pobre en noviembre, apenas por debajo del valor de referencia nacional. La menor inflación regional no alcanzó para revertir la tendencia que confirma que los gastos básicos siguen aumentando con más fuerza que el promedio de precios.
Desde enero, la CBA acumula un alza de 26,1%, mientras que la CBT suma 22,7%. En la comparación interanual, los incrementos alcanzan el 28,9% y el 25,5% respectivamente. Estas variaciones demuestran que, aun con meses de inflación moderada, el costo de las necesidades básicas siguió siendo el componente más difícil de contener.
Qué mide cada canasta
La Canasta Básica Alimentaria (CBA) reúne los alimentos necesarios para cubrir los requerimientos calóricos mínimos. Los hogares que no alcanzan este valor se consideran indigentes.
La Canasta Básica Total (CBT) agrega los gastos no alimentarios esenciales —transporte, salud, educación, vestimenta y vivienda— y define la línea de pobreza. Si un hogar no llega a cubrir este valor, aun si logra alimentarse, se ubica por debajo del umbral de pobreza.