Enfrenta una situación de insolvencia y cesación de pagos, pero recurrió a la justicia para evitar la quiebra. Se trata de una parrilla que abrió sus puertas hace poco más de 10 años en la capital de Salta y actualmente tiene, en pleno centro de la ciudad dos locales gastronómicos en funcionamiento: El Charrua.

Tras presentar en diciembre la solicitud de concurso preventivo —un recurso judicial que le permite ordenar sus deudas y negociar con acreedores para evitar la quiebra—, finalmente la Justicia aceptó a fines de marzo la apertura del proceso. La empresa, con 34 empleados, también pidió medidas cautelares para mantener operativas sus cuentas bancarias.
Sin embargo, datos financieros del Banco Central relevados por Gente de Salta permiten dimensionar la crisis que atraviesa la firma. El Charrúa S.R.L. registra 57 cheques rechazados por falta de fondos por un monto total de $115 millones, mientras que la propia empresa reconoció ante la Justicia un pasivo corriente superior a los $847 millones dentro de la presentación del concurso preventivo.

Hasta marzo, El Charrúa S.R.L. acumulaba además deudas financieras por más de $89 millones y figuraba con distintos niveles de riesgo e irregularidad ante entidades bancarias y crediticias. En todos los casos, con mora.
En paralelo, el expediente concursal también mantiene vigente una inhibición general de bienes sobre la firma, una medida judicial que restringe la disposición patrimonial de la empresa mientras avanza el proceso preventivo. Además, el juzgado ya notificó a dependencias federales vinculadas a ejecuciones fiscales y reclamos tributarios contra la sociedad.

Dentro del concurso preventivo quedaron incorporados expedientes iniciados por la Municipalidad de Salta y acciones promovidas por la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), el sindicato que nuclea al sector gastronómico, ambas por obligaciones incumplidas por parte de El Charrua.
A la par de las deudas bancarias y fiscales, la firma también registró antecedentes laborales judicializados. En 2022, una extrabajadora inició una demanda ordinaria contra la empresa y personas vinculadas a su administración, en una causa que luego tuvo distintas presentaciones judiciales y terminó archivada.

En su presentación ante la Justicia, El Charrúa S.R.L. describió una trayectoria de más de una década dentro del rubro gastronómico salteño, con actividad comercial concentrada principalmente en el centro de la ciudad y una expansión que incluyó distintos locales y formatos vinculados al sector. Según expuso la firma en el expediente, el crecimiento de la empresa estuvo acompañado por la apertura de espacios gastronómicos sobre calle Caseros y en Paseo Güemes, donde consolidó parte de su operatoria comercial.
Sin embargo, la sociedad sostuvo que durante los últimos años comenzó a enfrentar un progresivo deterioro económico producto de la caída del consumo, el aumento de costos operativos, la presión tributaria, el incremento de alquileres y servicios, además de las dificultades financieras derivadas del contexto inflacionario.
A través de un edicto publicado en el Boletín Oficial, la Justicia salteña convocó a los acreedores de la firma a presentarse hasta el 26 de junio de 2026 para verificar créditos y reclamar el reconocimiento de deudas dentro del proceso concursal. El expediente quedó radicado en el Juzgado de Concursos, Quiebras y Sociedades de 2° Nominación, a cargo de la jueza Victoria Ambrosini de Coraita.
La firma llegó al concurso preventivo tras años de conflictos fiscales, laborales y financieros, con ejecuciones, cheques rechazados, deuda bancaria y reclamos judiciales acumulados. Aun así, en su presentación ante la Justicia, atribuyó el colapso económico a la caída del consumo y a la crisis que atraviesa el sector gastronómico.