Los gyms más exclusivos de Salta
Cuotas premium y algo más

Cuáles son los cinco gimnasios más caros de Salta y cómo es el mapa detrás del negocio fitness

Las membresías más altas ya rozan los seis dígitos mensuales en espacios que ofrecen sauna, pilates, duchas, clases personalizadas y entrenamiento funcional. El auge del wellness en Salta impulsó un modelo cada vez más ligado al consumo aspiracional, los clubes boutique y las experiencias de alta gama.

6 Mayo de 2026

Entrenar en algunos de los gimnasios más exclusivos de Salta, hoy, puede costar entre $90.000 y $158.000 mensuales para acceder a planes libres con musculación, pilates y actividades combinadas dentro de espacios orientados al bienestar y el consumo de alta gama, que entre sus servicios brindan mucho más que los clásicos “fierros”, según el recuento elaborado por Gente de Salta.

Detrás de las cuotas aparecen health clubs, piscinas climatizadas, sauna, servicio de toallas y circuitos wellness, aunque el fenómeno excede ampliamente al entrenamiento físico. El relevamiento realizado por este medio sobre algunos de los gimnasios más caros de la ciudad detectó sociedades familiares, empresarios de la construcción, franquicias vinculadas a ex funcionarios y grupos hoteleros asociados históricamente a algunos de los apellidos más fuertes del mundo empresario salteño.

Los planes más caros relevados

  • BIGG San Lorenzo — Plan full: $158.900
  • Sporting Gym — Pase libre: $140.000
  • FITS — Plan Platino: hasta $100.000
  • Hotel Alejandro I — Libre combinado: $93.000
  • PRO Gym — Pase libre: $90.000

La investigación también deja ver otra característica del negocio fitness de alta gama: la marca visible no siempre coincide con la razón social que explota económicamente el servicio. En varios casos aparecen sociedades distintas al nombre comercial, estructuras tercerizadas o firmas radicadas fuera de Salta.

FITS: política y negocio wellness

Uno de los casos más sólidos desde el punto de vista documental es FITS, una sociedad vinculada a centros integrales de bienestar, spa, salud y deportes en un centro que incluye distintas diciplinas en un edificio de tres plantas.

En la constitución aparecen Walter Raúl Wayar quien, junto a miembros de su familia, figura como accionista principal inicial y presidente del directorio. El vínculo político, en este caso, es directo: Wayar fue vicegobernador de Salta, diputado nacional y senador provincial por Cachi hasta 2025.

El gimnasio además maneja distintos esquemas de membresías y promociones bancarias. En uno de los planes relevados por este medio, un paquete con descuento mediante tarjeta de crédito quedaba en $95.340 mensuales.

Sporting Gym y el modelo de club boutique

Sporting Gym aparece asociado al Sporting Club y ofrece uno de los valores más altos relevados por este medio: $140.000 mensuales por un pase libre de lunes a sábados.

La propuesta incluye sauna, duchas, espacios de guardado y servicio de toallas para socios con membresía completa, una lógica cada vez más cercana a los clubes boutique y espacios wellness orientados a sectores de ingresos altos.

En registros oficiales del Sporting Club aparece como presidente Gerardo Miguez, empresario ligado al rubro de la construcción. Miguez figura además como socio gerente de Saltapor S.R.L., empresa vinculada a la construcción en seco, y como integrante de otras sociedades privadas.

BIGG: una franquicia fitness con origen porteño

BIGG, con sede en el shopping Plaza de Villa San Lorenzo, aparece dentro de una lógica distinta a la de los gimnasios tradicionales de Salta. Los planes de la franquicia rondan los $158.900 mensuales antes de descuentos bancarios. La marca funciona bajo un esquema de clases grupales con objetivos personalizados mediante una aplicación propia y una estructura más cercana al modelo de fitness boutique.

El origen empresario de BIGG aparece vinculado a los Mazzoni y a Ignacio Luis Alsogaray, asociados desde hace años a sociedades ligadas al entrenamiento y actividades deportivas. Guillermo Dino “Gigio” Mazzoni es presentado públicamente como fundador y CEO de la cadena.

Dentro del entramado empresario de la marca también aparece Emilio Eduardo Dojas, ex Director General de Concesiones del Gobierno porteño durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta, vinculado a una de las franquicias relacionadas al universo BIGG.

Así, el caso BIGG muestra otra cara del negocio fitness de alta gama: franquicias, expansión comercial, entrenamiento personalizado y estructuras empresarias que exceden ampliamente a un gimnasio tradicional.

PRO Gym: musculación premium con más de un centro

PRO Gym, ubicado sobre calle 20 de Febrero, ofrece pases libres de hasta $90.000 mensuales y forma parte del segmento de gimnasios orientados a musculación y entrenamiento de alta gama dentro de la ciudad.

El gimnasio también maneja diferencias de precios según el método de pago, con valores más bajos para operaciones en efectivo y montos superiores mediante transferencia.

En el relevamiento realizado por este medio aparece Diana Marina Medici como una de las caras visibles del centro de musculación, que además tiene otra sucursal en la zona sur de la ciudad.

Hotel Alejandro I: fitness premium dentro del negocio hotelero

El caso del Hotel Alejandro I muestra cómo el negocio fitness de alta gama también se integró al segmento hotelero de lujo. El establecimiento promociona un “Health Club” de más de 1.000 metros cuadrados con piscina climatizada, spa, saunas, pilates y servicios de bienestar.

Según la información relevada, uno de los planes libres más completos alcanza los $93.000 mensuales para combinar musculación con pilates o actividades dinámicas dentro del complejo.

La estructura aparece dentro de Hoteles Balcarce S.A., antes denominada La Veloz Hoteles S.A. En directorios recientes de la sociedad figuran integrantes del apellido Levin/Lewin, con Rubén Jonatan Levin como presidente.

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