A cuatro meses de la venta del Híper Libertad de Salta, otra cadena que opera en la provincia inició un proceso para cambiar de manos. La española DIA encargó al banco Santander la búsqueda de un comprador para su operación argentina, aunque también contempla la posibilidad de incorporar como socio a alguna empresa interesada.
En Salta, la compañía contaba con 26 bocas de expendio a comienzos de 2025, frente a las apenas dos que registraba tres años antes. Sin embargo, durante el último ejercicio avanzó con un ajuste que incluyó el cierre de 34 establecimientos deficitarios en todo el país, sin informar cuántos correspondieron a la provincia.
La búsqueda de un nuevo dueño o socio fue revelada hoy. Medios nacionales señalaron que la compañía otorgó el mandato al Santander, aunque desde Grupo Dia evitaron confirmar públicamente el proceso. “No hacemos comentarios sobre rumores de mercado ni valoramos especulaciones”, respondieron ante las consultas de los medios El Cronista y La Nación.
Más de mil tiendas y 7.700 trabajadores
Dia desembarcó en la Argentina a fines de la década de 1990 y desarrolló una estructura centrada en los supermercados de cercanía, con establecimientos más pequeños que los hipermercados tradicionales y una fuerte inserción en barrios y centros urbanos.
Actualmente tiene presencia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Salta y Jujuy. Cerca de una cuarta parte de sus comercios pertenece directamente a la empresa, mientras que el resto funciona mediante el sistema de franquicias.
La operación argentina cuenta con 3.200 empleados directos y otros 4.500 trabajadores vinculados a los locales franquiciados. Su programa de fidelización, Club Dia, reúne a más de cuatro millones de clientes.
La empresa también desarrolló una línea propia integrada por más de mil productos y trabaja con alrededor de 200 proveedores argentinos, en su mayoría pequeñas y medianas empresas.
Dia nació en España y está controlada por LetterOne, el fondo de inversión encabezado por el empresario ruso Mijaíl Fridman, mientras que la conducción global quedó en manos del argentino Martín Tolcachir, quien anteriormente se desempeñó como director de Mercadería de Carrefour Argentina. Actualmente, la cadena concentra sus actividades en apenas dos mercados: España y la Argentina.
Cerró 34 tiendas durante 2025
En los resultados correspondientes a 2025, la cadena informó que tomó una serie de medidas destinadas a proteger la rentabilidad de su negocio argentino. Entre ellas apareció el cierre de 34 sucursales consideradas deficitarias.
La reducción de la estructura provocó una pérdida prevista de volumen comercial del 1,9% durante el último trimestre, aunque la compañía sostuvo que tuvo un impacto positivo sobre el margen operativo.
“Hemos logrado estabilizar la operativa del negocio en Argentina y estamos preparados para aprovechar la progresiva recuperación del consumo, manteniendo siempre la disciplina financiera y la cercanía con nuestros clientes”, había señalado Tolcachir al presentar los resultados.
Pese a esa mejora operativa, la filial argentina cerró el ejercicio con una pérdida neta de 51,3 millones de euros, frente al resultado negativo de 12,7 millones registrado durante el año anterior.
Las ventas brutas alcanzaron los 1.510 millones de euros, equivalentes a aproximadamente 1.750 millones de dólares, y mostraron una caída interanual del 15,1%. La empresa atribuyó el retroceso a la contracción del consumo doméstico y a la depreciación del peso.
La situación se produjo dentro de un escenario complejo para las grandes cadenas. Aunque el consumo masivo terminó 2025 con una recuperación general del 2%, las ventas realizadas mediante supermercados retrocedieron un 5,2%, mientras que los mayoristas registraron una caída cercana al 5%.
El antecedente de Carrefour
El caso más cercano es el de Carrefour, que durante 2025 inició un proceso para desprenderse de su operación argentina y recibió propuestas de empresas locales y regionales y cerró una de sus sucursales salteñas.
Entre los grupos que analizaron participar estuvieron Coto y GDN, la compañía controlada por Francisco de Narváez. También aparecieron firmas extranjeras interesadas en ampliar su presencia en el mercado nacional.
La cadena francesa finalmente resolvió conservar sus activos porque consideró que las ofertas recibidas no reflejaban el valor esperado ni el potencial de su negocio argentino.
La decisión expuso una de las principales dificultades que podría enfrentar Dia: existe interés por los activos supermercadistas del país, pero persiste una diferencia entre las valuaciones pretendidas por los vendedores y las sumas que los potenciales compradores están dispuestos a desembolsar.
Por esa razón, el proceso puede concluir con una venta total, el ingreso de un socio o la continuidad de LetterOne al frente de la compañía, como ocurrió finalmente con Carrefour.
Otro cambio después del Híper Libertad
La búsqueda iniciada por Dia se suma a una serie de operaciones que comenzaron a modificar el mapa de los supermercados argentinos. En los últimos meses, el grupo chileno Cencosud, propietario de Jumbo, Disco y Vea, adquirió la cadena mayorista Makro.
La Anónima, por su parte, acordó la compra de la división supermercadista de Grupo Libertad. La operación incluyó doce hipermercados, entre ellos el ubicado en Salta, un centro logístico y más de 1.600 trabajadores.
Grupo Libertad no abandonó completamente el país ni transfirió la totalidad del complejo salteño. La compañía conservó los centros comerciales Paseo Libertad y concentró allí su actividad inmobiliaria, mientras que La Anónima quedó a cargo de los supermercados y de parte de la estructura logística.
Para Salta, el proceso de Dia representa el segundo movimiento de importancia en apenas cuatro meses. Después del traspaso del Híper Libertad, ahora la posibilidad de un cambio de dueño alcanza a otra cadena con presencia extendida en la provincia y un modelo de negocios apoyado mayoritariamente en franquicias.