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El Indec actualiza el cálculo de la inflación tras usar consumos de hace más de 20 años: Cómo se medirá desde ahora

La nueva medición rige desde enero de 2026 y se reflejará por primera vez en la segunda semana de febrero, cuando se publique el dato de inflación con el rezago habitual.

Redacción  Gente de Salta
por Redacción Gente de Salta 1 Enero de 2026
1 Enero de 2026
Marco Lavagna, titular del Indec desde el 2019.
Marco Lavagna, titular del Indec desde el 2019. cronista.

Desde enero de 2026, el INDEC comenzará a medir la inflación con una metodología actualizada, que modifica la canasta de consumo y los ponderadores del Índice de Precios al Consumidor (IPC). El cambio empezará a reflejarse en el dato oficial que se difundirá durante la segunda semana de febrero, correspondiente a la inflación del mes previo.

La decisión había sido anunciada por el organismo en septiembre del año pasado y forma parte de un proceso metodológico definido con antelación. En los últimos meses, sin embargo, algunos economistas y consultoras privadas cuestionaron criterios técnicos de la medición vigente, en particular el peso relativo de ciertos rubros del gasto, como los servicios, un debate que volvió a cobrar fuerza tras la difusión de un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).

Oficinas del ente nacional de estadísticas.
Oficinas del ente nacional de estadísticas.

Los cuestionamientos no estuvieron centrados en los precios relevados por el organismo, sino en la estructura del índice. El IPC que se utiliza actualmente se construye con ponderadores derivados de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2004–2005, lo que implica que la estructura de consumo que define el peso de cada rubro se basa en patrones de gasto de más de dos décadas atrás.

Según esos planteos, algunos sectores que hoy tienen mayor incidencia en el presupuesto de los hogares —en especial los servicios— estarían subrepresentados en la medición, mientras que otros bienes conservarían un peso relativo mayor al que tienen en el consumo actual.

Con la actualización, la inflación podría quedar por arriba de la que venían informando, lo que sería un golpe a la "bandera" de Milei.
Con la actualización, la inflación podría quedar por arriba de la que venían informando, lo que sería un golpe a la "bandera" de Milei.

En el informe técnico de inflación publicado en septiembre, el organismo informó que la nueva metodología comenzaría a aplicarse con los datos de enero de 2026, de acuerdo con “buenas prácticas estadísticas”, indicó el informe.

En ese documento, el Indec explicó que iniciar la nueva medición en el primer mes del año permite empalmar las comparaciones interanuales, facilitar la lectura de la inflación acumulada y garantizar la consistencia del índice cuando se lo utiliza como deflactor de las cuentas nacionales.

Cómo cambia el “mapa de consumos” y por qué eso importa para la inflación

Para medir la inflación, el INDEC no solo releva precios: también define cuánto “pesa” cada rubro dentro del índice de precios. Ese peso —los llamados ponderadores— surge del mapa de gastos de los hogares, que muestra en qué se gasta el ingreso familiar.

La evolución del destino de los gastos.
La evolución del destino de los gastos.

Hasta ahora, el IPC se construyó con ponderadores basados en encuestas de hace más de 20 años. Ese esquema reflejaba un patrón de consumo distinto al actual, con una mayor incidencia de los alimentos y un peso menor de otros gastos que hoy ocupan una porción más relevante del presupuesto.

El nuevo IPC tomará como base la ENGHo 2017–2018, que muestra un cambio claro en la estructura del consumo. En términos generales, el mapa actualizado indica que:

  • Los alimentos pierden peso relativo dentro del gasto total de los hogares.
  • La vivienda y los servicios asociados (alquileres, tarifas, mantenimiento) ganan participación.
  • El transporte ocupa una porción mayor del presupuesto, tanto por el uso de vehículos propios como por los servicios de transporte.
  • Las comunicaciones y otros servicios tienen una incidencia más alta que dos décadas atrás.

En términos prácticos, un cambio en los ponderadores puede modificar la incidencia de cada rubro en la inflación total. Por ejemplo, si los servicios pasan a tener mayor peso en el índice, un aumento en alquileres o tarifas tendrá un impacto más alto en el resultado final que bajo la metodología anterior, aun cuando los precios suban lo mismo.

El cambio no altera los precios relevados ni la forma de medirlos, sino cuánto influye cada rubro en el resultado final, en función de un patrón de consumo más cercano al actual.

Un año de cambios en las mediciones económicas

La actualización del IPC se inscribe en un contexto más amplio de modificaciones en la forma de medir variables clave de la economía argentina. En 2026 también comenzará a regir el nuevo esquema de bandas cambiarias, que deja atrás el ajuste mensual fijo del 1% y pasa a un mecanismo de actualización vinculado a la inflación.

En ese marco, el año aparece marcado por cambios metodológicos que no alteran los precios en sí, pero sí la forma en que se los mide y se los interpreta.

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