Michael Burry, considerado un gurú de las finanzas por haber anticipado la crisis hipotecaria de 2008 que desató una recesión global, volvió a encender las alarmas en Wall Street. El gestor del fondo Scion Asset Management trazó un paralelismo entre el optimismo desmedido que precedió a la debacle subprime y el actual auge de la Inteligencia Artificial (IA), encabezado por empresas como Nvidia y Palantir.
En la red social X (antes Twitter), donde suele aparecer esporádicamente para lanzar mensajes crípticos, Burry escribió:
“A veces vemos burbujas. A veces hay algo que hacer al respecto. A veces, la única jugada ganadora es no jugar”.
La publicación, que hacía eco de la película Juegos de guerra y de su propia historia retratada en La gran apuesta, volvió a ubicarlo en el centro del debate financiero. Pero esta vez no se quedó en las palabras: su fondo presentó ante la SEC su informe 13F, donde reveló posiciones millonarias que confirman que Burry no solo ve una burbuja, sino que está apostando abiertamente contra ella.
De acuerdo con el documento, el 66% de su cartera está compuesta por opciones de venta “puts” de Palantir y otro 13,5% sobre Nvidia, equivalentes a más de US$900 millones en contra del sector de la IA. Este tipo de operación se beneficia si el precio de las acciones cae, lo que implica que Burry apuesta a un descenso pronunciado en sus valores.
Según analistas de Bloomberg, se trata de una jugada de gran magnitud para el tamaño del fondo y recuerda a su estrategia de 2007, cuando se posicionó en corto contra el mercado inmobiliario. Aun así, no todos comparten su visión: el mercado bursátil estadounidense acumula subas cercanas al 70% desde que Burry pronosticó una caída en enero de 2023 con un escueto mensaje de una sola palabra: “Sell” (“Vender”).

En esta nueva apuesta, Burry sugiere que el auge de la Inteligencia Artificial se asemeja a la burbuja puntocom, que fue el fenómeno financiero de fines de los años noventa cuando cientos de empresas tecnológicas, impulsadas por la euforia en torno a internet, alcanzaron valuaciones millonarias sin tener ganancias reales. Aquel ciclo terminó con un desplome bursátil que dejó miles de inversores en pérdida. “La rentabilidad actual de la IA es demasiado baja”, advirtió Burry, al insinuar que muchas de las compañías líderes podrían colapsar una vez que se enfríe el entusiasmo inversor.
La respuesta de Palantir
Las declaraciones y movimientos de Michael Burry no pasaron desapercibidos en el mercado. La magnitud de su apuesta contra el auge de la Inteligencia Artificial provocó reacciones inmediatas entre las empresas señaladas, en especial desde Palantir Technologies, una de las compañías más expuestas a la crítica del inversor.
“Podrían escoger a cualquier compañía del mundo, pero deciden hacerlo contra la que realmente ayuda a las personas, que ha hecho dinero para la persona promedio y que ha apoyado a nuestros soldados”, respondió Alex Karp, director ejecutivo de Palantir, en defensa de su empresa y en alusión directa a los llamados “vendedores en corto”.
Karp rechazó que exista una sobrevaloración en el mercado y aseguró que Palantir “ha estado en lo correcto por casi 20 años en las decisiones más importantes” y que seguirá estándolo en el futuro.
El empresario incluso sugirió que movimientos como el de Burry podrían responder a maniobras especulativas o intentos de manipulación de mercado, una insinuación que volvió a encender el debate entre quienes creen en el potencial de la IA y quienes advierten que el entusiasmo actual es insostenible.
Un patrón que se repite
Esta no es la primera vez que Burry adopta una postura bajista frente al sector tecnológico. En el primer trimestre de 2024 ya había reducido su exposición a acciones chinas y apostado contra Nvidia, anticipando correcciones por la disputa comercial entre Estados Unidos y Asia. En ese momento, su fondo también cerró casi toda su cartera tradicional para enfocarse en derivados y coberturas.
Si bien aún no se conoce cuánto pagó en primas ni las condiciones exactas de las opciones, los analistas advierten que la estrategia podría implicar pérdidas si las acciones mantienen su rally, como ocurrió con sus apuestas de 2023. Sin embargo, su historial hace que cada una de sus jugadas sea observada con atención: en 2005, también se adelantó dos años antes de acertar en su predicción sobre las hipotecas subprime.