Aunque es uno de los sectores estrella de la era Milei, el salario de un trabajador petrolero siempre fue sinónimo de bolsillo fuerte, estabilidad y una distancia cómoda respecto del promedio argentino; sin embargo, un relevamiento privado mostró que esa postal cambia bastante según el lugar del país donde se mire.
En ese mapa, Salta aparece del lado menos favorecido. La encuesta de la Fundación Contactos Energéticos, realizada sobre más de 600 trabajadores del sector, ubicó a la cuenca Noroeste, donde también entra Jujuy, muy lejos de las principales zonas patagónicas: mientras el salario neto mediano del rubro llega a $8 millones a nivel nacional, en esta región quedó en $1,4 millones.

El trabajo relevó las condiciones laborales de la industria petrolera durante el primer semestre de 2026 y mostró que el ingreso bruto mediano del sector se ubica en $10,3 millones mensuales. La diferencia entre ese monto y el salario de bolsillo ronda el 25%, entre cargas sociales, aportes, impuestos y descuentos que varían según la afiliación sindical y el nivel de ingreso.
La distancia regional, de todos modos, es la parte más incómoda para el norte. En la cuenca Austral/Magallanes, ubicada en el extremo sur patagónico, el salario neto mediano alcanza los $9 millones. Le siguen la cuenca Neuquina, corazón de Vaca Muerta, con $8,9 millones, y Golfo San Jorge, que abarca zonas de Chubut y Santa Cruz, con $8,8 millones.
A medida que el mapa se aleja de la Patagonia, los números empiezan a bajar. Las áreas de administración y oficinas centrales, generalmente asociadas a Buenos Aires, registran una mediana de $7 millones netos, mientras que la cuenca Cuyana, integrada por Mendoza y San Juan, llega a $6,3 millones. Al final del listado aparece el Noroeste, con $1,4 millones de bolsillo.
La comparación también se vuelve fuerte cuando se mira el salario bruto. Golfo San Jorge aparece con una mediana de $11,2 millones, Austral/Magallanes y Neuquina rondan los $11 millones, pero el Noroeste queda en $1,6 millones. La diferencia entre la zona mejor ubicada y la región que incluye a Salta es de casi siete veces.
El dato no significa que todos los trabajadores petroleros salteños cobren ese monto, porque el informe surge de una encuesta voluntaria, anónima y autodeclarada, pero sí permite observar una brecha que atraviesa a una industria donde la ubicación, la jerarquía, el tipo de empresa y la tarea específica pueden pesar tanto como pertenecer al sector.
De hecho, la propia encuesta muestra que el cargo sigue siendo uno de los grandes ordenadores salariales. Un trabajador Junior tiene una mediana neta de $4,4 millones, un Semi Senior llega a $5 millones, un Senior alcanza los $7 millones y un Advisor sube hasta los $9 millones. En los niveles más altos, la Gerencia se ubica en $9,5 millones, Dirección en $12 millones y los puestos C-Level, como presidentes o CEOs, llegan a $13 millones netos.

También hay diferencias según la función. Las posiciones más cercanas al corazón operativo del negocio, como perforación, workover, producción y operaciones, aparecen mejor remuneradas que las áreas de soporte. Dirección y Alta Gerencia lideran con $11,5 millones netos, seguidas por Perforación/Workover, con $10 millones, y Producción/Operaciones, con $9,1 millones.
En paralelo, el relevamiento marca que ni siquiera los salarios millonarios del petróleo quedaron completamente blindados frente a la inflación. Durante el primer semestre, el ajuste salarial mediano declarado fue del 10%, por debajo del 14,7% que el IPC del INDEC acumuló entre enero y mayo. Si junio cierra cerca del 2%, como estimó el propio informe, la inflación semestral quedaría alrededor del 17%.

Ese desfasaje muestra que el sector dejó atrás los aumentos masivos guiados únicamente por la inflación y empezó a moverse hacia esquemas más selectivos, donde pesan más el desempeño individual, las encuestas de mercado y la revisión semestral. Según el relevamiento, la inflación todavía es el criterio dominante para actualizar salarios, pero solo el 3,3% de los trabajadores declaró tener una remuneración atada al dólar.
Los beneficios completan una parte importante del paquete laboral. El 74% de los encuestados dijo recibir bono anual, generalmente equivalente a dos o tres sueldos, mientras que el home office aparece como el beneficio más extendido, con 65% de cobertura. También figuran la flexibilidad horaria, el acceso a gimnasio, el día de cumpleaños libre, comedor o vianda, vacaciones adicionales, vehículo, acciones de la empresa, posgrados y guardería.

Así, el petróleo sigue apareciendo como una de las actividades más atractivas del mercado laboral argentino, con ingresos que se mueven muy por encima del promedio de la economía. Pero el relevamiento deja una postal menos pareja para el norte: en la industria de los sueldos altos, la región que incluye a Salta quedó en el fondo del mapa salarial.