Salta recibió en junio $261.217 millones por transferencias automáticas nacionales, una caja que incluye coparticipación, leyes complementarias y compensaciones, pero que aun con una mejora nominal respecto del mismo mes del año pasado no alcanzó para ganarle a la inflación. En términos reales, la provincia terminó con una caída del 2,6%, dentro de un mapa nacional donde todas las jurisdicciones cerraron en rojo.
La foto tiene un matiz clave: Salta perdió, pero perdió menos que casi todas. En el ranking nacional de transferencias automáticas, la provincia quedó entre las menos afectadas del país, apenas detrás de Córdoba, que tuvo la baja más leve con -2,4%. Luego aparecieron Salta, con -2,6%, Catamarca, con -2,7%, y Neuquén, con -3,5%, mientras que el promedio nacional marcó una caída real del 4,1%.

Los datos surgen de un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal al que accedió Gente de Salta, que midió el comportamiento de los giros automáticos enviados por Nación a las provincias y CABA durante junio. El trabajo también mostró que, del otro lado de la tabla, la jurisdicción más golpeada fue CABA, con una retracción real del 8,1%, seguida por San Juan, con -4,9%, y un grupo de provincias que quedaron en torno al -4,8%, entre ellas Entre Ríos, La Rioja, Mendoza, Santa Fe y Santiago del Estero.
En plata constante, la pérdida salteña también aparece medida: la provincia resignó $6.909 millones en junio, lo que equivale a $4.793 por habitante. La cifra deja ver la otra cara del número grande: Nación giró más pesos corrientes, pero esos fondos compraron menos que un año atrás.
El acumulado del semestre mantiene la misma lógica. Entre enero y junio, Salta recibió $1.491.135 millones, con una suba nominal del 30,1%, pero una baja real del 2,2%. En ese período, la pérdida estimada llegó a $33.374 millones, aunque la provincia volvió a quedar entre las menos golpeadas en términos per cápita, junto con Buenos Aires y CABA.
La baja nacional se explica por el menor rendimiento real de los impuestos que alimentan la masa coparticipable, especialmente Ganancias e IVA. En junio, la coparticipación pura habría caído 8,4% real, mientras que las transferencias automáticas totales bajaron menos por el efecto de leyes complementarias y compensaciones.
Así, Salta quedó en una posición ambigua: no escapó al deterioro de los envíos nacionales, pero sí atravesó junio con una caída más moderada que la mayoría de las provincias. En términos políticos y fiscales, el dato permite dos lecturas al mismo tiempo: hubo menos recursos reales para la caja provincial, aunque el golpe llegó bastante más amortiguado que en buena parte del país.

