El consumo en los supermercados de Salta continúa mostrando señales de deterioro. Según un informe elaborado con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE), las ventas en las grandes cadenas registraron una caída del 7,1% durante el primer cuatrimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año pasado.
El panorama es aún más preocupante al ampliar la comparación: las ventas acumulan una baja del 22,8% respecto de 2023, mientras que frente a 2022 la retracción alcanza el 19,5%.

En términos económicos, el impacto es contundente. Medidas a precios constantes de abril de 2026, las cadenas de supermercados dejaron de facturar $37.015 millones en relación con el mismo período de 2023, reflejando la fuerte retracción del consumo.
El salario, cada vez más lejos de la góndola
El informe atribuye la caída del consumo principalmente al deterioro del poder de compra de los trabajadores registrados.
Si bien tomando como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) oficial los salarios aparecen 3,2% por encima de noviembre de 2023, el escenario cambia al utilizar la metodología basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo 2017/18), recomendada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para actualizar la canasta de consumo.
Con ese criterio, los salarios registran una pérdida real del 6,7% del poder adquisitivo, lo que explica por qué, pese a algunos incrementos nominales, los hogares destinan menos dinero a las compras en supermercados.
Los datos corresponden a la Encuesta de Supermercados del INDEC, que en abril de 2026 relevó 94 empresas con 3.144 bocas de expendio en todo el país, de las cuales 56 se encuentran en la provincia de Salta.

El relevamiento contempla únicamente a las grandes cadenas comerciales, con locales de al menos 200 metros cuadrados o una superficie total superior a ese tamaño, por lo que constituye uno de los principales indicadores para seguir la evolución del consumo formal.
Los números muestran que, pese a la desaceleración de la inflación en algunos períodos, el consumo masivo sigue sin encontrar un piso firme en Salta, en un contexto donde la pérdida del poder adquisitivo continúa condicionando las decisiones de compra de las familias.
El contrapunto: "La comparación parte de un año excepcional"
Frente a los datos que muestran una fuerte caída en las ventas de los supermercados, el analista económico Sebastián Cristofari sostuvo ante la consulta de Gente de Salta que los números deben interpretarse con cautela, ya que la comparación se realiza contra años con características muy particulares.
Según explicó, 2022 y 2023 no fueron años de consumo "normal", sino períodos marcados por una inflación muy elevada y tasas de interés reales negativas, un escenario que impulsaba a las familias a gastar rápidamente para evitar que sus ahorros perdieran valor.
"Comprar un electrodoméstico, stockear bebidas o adelantar la compra de bienes durables era una forma de refugiarse de la inflación más que un reflejo de un mayor bienestar. Vista bajo esa luz, la caída del 54% en electrónica no es solo empobrecimiento; en buena parte es la normalización de una burbuja de consumo. Medir todo contra ese pico exagera la pendiente", explicó Cristofari.
El economista también advirtió que el informe del INDEC releva únicamente las ventas de las grandes cadenas de supermercados, por lo que no refleja la totalidad del consumo.

En ese sentido, señaló que el consumo no solo cayó sino que “se mudó”
"La Encuesta de Supermercados mide un único canal: las grandes superficies formales. No contempla a los mayoristas que venden al consumidor final, los autoservicios de barrio, los comercios de cercanía ni el comercio electrónico, todos espacios que ganaron participación. Parte de esa caída del 22,8% no desapareció, sino que se trasladó a otros canales", sostuvo.
De todos modos, el especialista aclaró que el cambio de hábitos no invalida el deterioro del consumo, aunque sí invita a interpretar los datos con mayor precisión. Para Cristofari, el informe refleja una caída en uno de los principales canales comerciales, pero no necesariamente representa en igual magnitud el descenso del consumo total de los hogares.
