Emmanuel Macron y Giorgia Meloni se imponen y logran aplazar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur

La oposición del presidente francés al acuerdo era conocida, debido al descontento que genera entre los agricultores franceses y ahora todo depende de Italia.

Por Redacción Gente de Salta

Meloni y Macron se impusieron — (LN)

La firma del acuerdo comercial entre Mercosur y la Unión Europea se postergará hasta enero, según confirmaron fuentes comunitarias al diario El Mundo de Madrid. La fecha original de la firma era este fin de semana.

Este aplazamiento, tras 26 años de negociaciones, se debe a la presión ejercida por Emmanuel Macron y Giorgia Meloni.

La primera ministra italiana, por su parte, ha endurecido su postura en las últimas semanas, expresando en el Parlamento italiano que la firma del documento era "prematura".

Lula da Silva, presidente de Brasil, declaró que Meloni le comunicó no estar en contra del acuerdo, sino enfrentar "cierta incomodidad política" por parte de los agricultores italianos, confiando en poder convencerlos. Lula añadió que, con "paciencia" de una semana, diez días, o máximo un mes, Italia respaldaría el acuerdo.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, informó a los líderes europeos durante el Consejo Europeo sobre el intento de cierre del acuerdo en enero, sin fecha aún definida. Von der Leyen, junto con Pedro Sánchez (presidente del Gobierno español) y Friedrich Merz, se ven políticamente perjudicados por esta decisión, ya que habían impulsado el acuerdo, considerándolo clave para el futuro de la UE al abrir el mercado europeo a más de 700 millones de sudamericanos.

Ursula von der Leyen

Para Von der Leyen, este acuerdo representaba una oportunidad de obtener una victoria en un contexto desfavorable. Tenía previsto viajar a Brasil para cerrar el acuerdo, pero deberá esperar. La situación invita a la cautela, dados los precedentes.

Cálculos políticos en Bruselas

En Bruselas, se especula que la postura de Meloni busca obtener más recursos para los agricultores italianos en el próximo marco financiero europeo. Una vez asegurados estos recursos, contaría con un argumento interno para aplacar al sector y a miembros de su propio gobierno.

Si Italia cambia de posición, el acuerdo estaría asegurado, ya que se requiere una mayoría cualificada: el 55% de los Estados miembros que representen al menos el 65% de la población total. El rechazo de Francia y Polonia no sería suficiente.

Lula resumió la importancia del acuerdo: "Es un acuerdo que incluye a 722 millones de seres humanos, 22 billones de dólares, es un acuerdo que da una respuesta de supervivencia, una oportunidad para mantener vivo el multilateralismo".

Protestas de agricultores en Bruselas

El retraso del acuerdo coincidió con importantes manifestaciones en Bruselas. Miles de agricultores y cientos de tractores colapsaron la capital comunitaria en protesta por el posible acuerdo Mercosur-UE y por los recortes en la Política Agraria Común (PAC).

El presidente de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) criticó a Von der Leyen por no cumplir sus promesas. Expresó su rechazo al acuerdo Mercosur, argumentando que los productores europeos enfrentan restricciones (como la prohibición de neonicotinoides), mientras que los productores de Mercosur no las tienen. Además, expresó preocupación por la carne hormonada proveniente de Brasil.