El puerto de chalanas en Aguas Blancas, bajo la lupa fiscal de Salta

Sin regulación ni control tarifario, el sistema concentra un alto flujo de personas y dinero en una de las zonas más activas de la frontera norte.

Por Juan Ancalle

Aguas Blancas Frontera con Bolivia — (Foto: Javier Corbalán)

El jefe comunal de Aguas Blancas, Adrián Zigarán —interventor designado para la localidad desde 2024—, mantuvo recientemente reuniones con un funcionario recién incorporado al gabinete provincial: Ignacio Jarsún, Ministro de Gobierno y Justicia. Según pudo saber Gente de Salta, dentro del temario de la reunión se abordó una iniciativa que ya tuvo intentos en otras gestiones pero nunca llegó a concretarse: la regulación y cobro de impuestos a las cooperativas que operan en el puerto chalanas.

Ignacio Jarsún y Adrián Zigarán.

Actualmente, las cooperativas que operan en el cruce fronterizo fluvial entre Aguas Blancas, del lado argentino, y Bermejo, en la parte boliviana, funcionan sin una regulación clara: “no tributan ni al municipio, ni a la provincia ni a la Nación, y fijan sus tarifas —según fuentes del municipio— sin control, con valores que van desde los $2.000 hasta los $10.000 por cruce,  dependiendo de la demanda y las condiciones del río”.

Sin embargo, contaron a este medio que los cruces diarios —de personas que, además de motivos turísticos, se trasladan principalmente por razones comerciales— alcanzan entre 1.500 y 3.000 en jornadas habituales, aunque en días de “picantes”, impulsados por la mayor demanda en épocas festivas, pueden escalar hasta entre 15.000 y 20.000.

En ese contexto, desde el municipio remarcaron la magnitud económica de la actividad: “Nosotros cobramos alrededor de $1.000 por vehículo en estacionamiento, mientras que las chalanas pueden cobrar entre $5.000 y $7.000, e incluso hasta $10.000 en días de crecida”, explicaron, al comparar un esquema formal con una actividad que hoy opera sin tributar.

Puerto Chalanas, nuevamente en actividad

Con los números provistos por funcionarios, un día conservador con solo 1.500 viajes de ida a un valor $5.000 cada pasaje, lo recaudado por las agencias llegaría a $7.500.000 diarios.

En cambio, en un día “picante” como dijeron desde la localidad, con hasta 15.000 cruces hacia Bermejo y al mismo precio que el caso anterior, las cooperativas podrían llegar a recaudar hasta los $75.000.000 por día.

Eso sí, por las intensas lluvias puede quedar inhabilitado el paso, pero si el río está solo crecido, los viajes según contaron pueden llegar hasta los $10.000.

La base de la iniciativa apunta a avanzar sobre una actividad que hoy maneja cifras significativamente superiores a las del propio municipio. En palabras de Zigaran, cuando yo recaudo 20 millones, ellos están recaudando 100”, graficó, al comparar los ingresos locales con el volumen económico del sistema de chalanas.

Bajo ese escenario, y tomando como referencia un nivel de actividad habitual, el sistema podría mover en torno a los $225 millones mensuales en su estimación más reservada.

Cruce por chalanas.

Con el visto bueno del ministro “Nacho” Jarsún, el municipio de Aguas Blancas busca avanzar en la regulación de un esquema que, por su carácter fronterizo, excede la órbita local y requiere articulación con organismos nacionales que con gestiones del propio Zigarán y funcionarios de la provincia reunirían a las Cancillerías de ambos países para establecer normas de transporte fluvial.

Para ello, se prevé la participación de Sergio Camacho, Jefe de Gabinete; el coordinador Relaciones Internacionales de Salta, Julio San Millán y el propio Zigaran, quienes viajarán para impulsar un esquema conjunto de regulación. La iniciativa apunta a que ambas partes —Argentina y Bolivia— acuerden reglas comunes para el sistema de chalanas.

El planteo no es nuevo: según indicó el jefe comunal, existen antecedentes de acuerdos entre ambos países que nunca llegaron a implementarse plenamente. En ese marco, la estrategia oficial busca retomar esas instancias y avanzar en un modelo que permita formalizar una actividad que hoy opera sin controles ni tributación.

En cuanto a los impuestos a cobrar adelantaron que serían porcentajes correspondientes de IVA para Nación, rentas de la provincia y rentas para el municipio, y de esa manera, incorporar al sistema formal una actividad que hoy no tributa y que actualmente funciona sin controles claros.

Al esquema de implementación, la iniciativa apunta a establecer un sistema de control unificado con una única cabina de cobro, donde se emitirían los tickets para el cruce. A partir de allí, cada pasajero podría abordar la embarcación que desee, mientras que las cooperativas deberían rendir diariamente la cantidad de viajes realizados

“Al final del día cada cooperativa se acerca con los cantidad de pasajes y se hará las retenciones por día”, comentó Zigarán.

En tanto, algunas familias de los miles cruzan a diario, tienen como principal transporte las chalanas ya que existe todavía una habilitación para que taxis o remises puedan transportar pasajeros desde Aguas Blancas hasta el puente internacional. 

Feria de Bermejo (Bolivia) pasando por Aguas Blancas

Esas mismas familias cuentan con el comercio fronterizo, como principal sustento de vida que mediante la compraventa de productos que van desde los alimentos, cubiertas, electrodomésticos e incluso indumentaria, que favorecidos por el tipo de cambio y los casi nulos impuestos en los mercados del lado de Bermejo viven del día.

Aún así, desde el municipio advierten que las cooperativas “hoy cobran lo que quieren y cuando quieren”, y destacaron que se trata de un trayecto corto —de apenas unos 200 metros—, lo que, según indicaron, refuerza la necesidad de regular el sistema y evitar cobros desproporcionados en relación con la distancia del cruce.

“Tiene que estar regulado, les guste o no, es un puerto internacional”, cerró.