El conjunto de las provincias argentinas y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) experimentó un marcado deterioro en sus cuentas públicas durante 2025. La debilidad de la actividad económica y la consecuente caída en la recaudación provocaron que las jurisdicciones pasaran del superávit registrado en 2024 a una situación de déficit fiscal, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF),
La brecha entre ingresos y gastos
La raíz del desequilibrio radica en que las erogaciones corrieron muy por encima de los recursos. Durante el período analizado, se registraron las siguientes variaciones en términos reales:
Gasto primario subnacional: se incrementó un 6,8% real interanual.
Ingresos totales: crecieron apenas un 3,4% en términos reales.
Impacto en las cuentas públicas: Como consecuencia de esta brecha, el resultado primario se revirtió bruscamente, pasando de un superávit de $4,8 billones en 2024 a un déficit de $380.000 millones en 2025 (cifras calculadas a valores constantes de mayo de 2026). Por su parte, el resultado fiscal total (que incluye el pago de los servicios de la deuda) cerró el año con un saldo negativo de $3,6 billones, en contraste con los $2 billones positivos del ciclo anterior.
Radiografía del gasto y los recursos
Los datos, obtenidos del informe de IARAF sobre la base de cifras de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP) y el INDEC, analizan el consolidado de 23 jurisdicciones (excluyendo a La Pampa por falta de información completa). El estudio destaca los siguientes factores:
El peso de los salarios: El rubro de personal fue el principal dinamizador de las erogaciones. El reporte señala que "en el consolidado subnacional, el gasto en personal realizó el principal aporte a la suba del gasto, con el 43% del incremento del gasto primario".

Otros rubros en alza: La inversión real directa aumentó un 23,1% y las prestaciones de la seguridad social subieron un 11% real.
Recaudación local al rescate: Por el lado de los recursos, el débil avance fue sostenido por la recaudación tributaria propia de las provincias (+3,6%) y las contribuciones a la seguridad social local. Entre los impuestos provinciales, se destacaron las subas reales en Sellos (+28,7%) y Automotor (+21,8%).
El déficit fiscal consolidado de las provincias en 2025 equivalió al 2,1% de sus ingresos totales y representó el 0,33% del Producto Bruto Interno (PBI) del país.

