El Gobierno argentino alcanzó un acuerdo a nivel técnico con el Fondo Monetario Internacional para destrabar un desembolso cercano a los USD 1.000 millones, en el marco de la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas (EFF). El entendimiento, que todavía debe ser aprobado por el Directorio del organismo, llega tras meses de negociaciones y se apoya en la aprobación del Presupuesto 2026 y en una serie de reformas consideradas clave.
Según el comunicado oficial, el acuerdo contempla un “paquete de políticas sólido y equilibrado” orientado a consolidar la desinflación, fortalecer la estabilidad externa y apuntalar el crecimiento económico. En esa línea, el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que la revisión del programa por USD 20.000 millones fue aprobada a nivel técnico, lo que habilita el próximo giro una vez que reciba el aval final del organismo.
El FMI destacó el “impulso político” del Gobierno a partir de la aprobación de leyes vinculadas a la formalización de activos, flexibilización laboral, acuerdos comerciales e inversiones, especialmente en sectores como minería y energía. Además, subrayó avances en el frente monetario y cambiario que permitieron una “acumulación incipiente de reservas”, mejorando la capacidad del país para enfrentar eventuales crisis.

En materia fiscal, el organismo remarcó que el equilibrio de las cuentas públicas seguirá siendo el pilar del programa, con un superávit primario proyectado del 1,4% del PBI. Este objetivo estará acompañado por un control del gasto “riguroso y continuo”, aunque con margen para sostener políticas de asistencia social focalizada.
Respecto a la política monetaria, el Fondo señaló que continuará el proceso de desinflación con medidas destinadas a reducir la volatilidad y mejorar el acceso al crédito. También se prevé mayor transparencia mediante informes periódicos sobre el cumplimiento de las metas del programa.
En el frente externo, el FMI proyecta que el Banco Central incremente sus reservas en unos USD 8.000 millones hacia 2026, impulsado por el financiamiento en divisas y la compra de dólares en el mercado. Actualmente, la entidad ya superó los USD 5.500 millones acumulados en el año.

Por último, el organismo valoró la estrategia oficial de financiamiento, basada en la emisión de deuda en dólares, la venta de activos y acuerdos con entidades internacionales, como parte de un plan para recuperar el acceso a los mercados. Con este escenario, la Argentina queda a un paso de concretar el desembolso, a la espera de la aprobación definitiva del Directorio del FMI.