“Presidente, es injusto que vaya a la plaza con el poncho muerto de frío a pelear por las obras de Salta... Lo justo es que podamos cantar juntos en el Movistar Arena”, pedía el gobernador de la provincia, Gustavo Sáenz, a Javier Milei hace exactamente un mes, aquel domingo primero de marzo, en pleno discurso en la apertura de sesiones legislativas ordinarias. Exactamente 30 días después, Salta fue la única provincia que aumentó sus fondos coparticipables.
Un informe privado, al que Gente de Salta tuvo acceso, reveló que en marzo las transferencias automáticas giradas de Nación a las provincias cayeron en términos reales —comparadas con el mismo mes del año pasado y la inflación anual— un 4,3% en el promedio de las 24 jurisdicciones (incluida CABA). Pero, aunque leve, Salta anotó un 0,4% más de fondos recibidos. Aunque el dato parezca menor, provincias como Tucumán o Córdoba registraron descensos por arriba del 6%.
“Salta mostró un alza del 0,4% explicado por un mayor volumen de crecimiento de los envíos por la compensación del Consenso Fiscal”, explicaron desde la consultora Politikon Chaco, autora del informe.
El dato a tener en cuenta, es que es el primer envío de transferencias automáticas, que incluyen coparticipación, leyes y regímenes especiales y compensación del Consenso Fiscal, después del debate en sesiones extraordinarias en el congreso. A pesar de girarse $5.05 billones, un monto mayor al del periodo del año pasado, al quitarle la perdida de poder adquisitivo medido por inflación, como ya se dijo, la mayoría de las provincias quedaron en desventaja.
El dato clave, sin embargo, es que el Gobierno en un mecanismo de sacar por un lado y devolver por el otro, contrajo los fondos girados por coparticipación en todas las provincias, incluso Salta, pero al medir la compensación del Consenso Fiscal -un régimen en el que cada provincia firma con Nación un acuerdo por pérdidas de recaudación-, crecieron todas, aunque la región gobernada por Gustavo Sáenz obtuvo un mejor pacto.
En números, Salta sumó $195.244 millones a sus arcas, solo un poco más que los $147.182 millones recibidos en marzo del año pasado. El monto girado por nación que incluyen la coparticipación de impuestos nacionales —como IVA y Ganancias—, junto a fondos de leyes especiales, como el impuesto a los combustibles y monotributos, y envíos compensatorios derivados del ya mencionado Consenso Fiscal.
Durante el primer trimestre de 2026, las transferencias automáticas de Nación hacia el conjunto de provincias y la Ciudad de Buenos Aires totalizaron $16,3 billones, lo que representó una caída real del 6,4% en comparación con el mismo período del año pasado.
El resultado consolida la tendencia negativa que ya se había observado en los meses previos y ubica a este arranque de año como el segundo peor desde 2018, solo por encima de 2024.
En ese mismo período, Salta recibió $624.641 millones en transferencias automáticas. Sin embargo, al igual que el resto de las jurisdicciones, el dato también refleja un retroceso en términos reales: la provincia registró una caída del 2,8% interanual, aunque fue la más leve de todo el país.
Este desempeño le permitió ubicarse como el distrito con mejor resultado relativo dentro de un contexto general de contracción de los envíos nacionales.
A diferencia del dato puntual de marzo —donde Salta logró ubicarse en terreno positivo—, el acumulado del trimestre muestra que la mejora no alcanza a revertir la tendencia general.
En ese sentido, el desempeño provincial aparece más como una desaceleración de la caída que como un cambio de tendencia, en un escenario donde los envíos automáticos continúan condicionados por la evolución de la recaudación nacional y los mecanismos de compensación fiscal.