No solo la provincia se ubica como la segunda con mayor vulnerabilidad estructural en materia socioeconómica, sino que uno de sus departamentos aparece como, también, la segunda región más pobre de toda la Argentina.
El dato pega por partida doble: Salta quedó detrás de Santiago del Estero en vulnerabilidad estructural, con un índice de 40,9 puntos, mismo valor que comparte con Formosa. La realidad, para el departamento Rivadavia, es aún más desoladora: registra 59,2 puntos y aparece como una de las zonas más golpeadas por la pobreza extrema en toda la Argentina.
Además de mirar los ingresos, el informe elaborado por la Universidad Católica Argentina para Fundación La Nación y al que accedió Gente de Salta, también mide condiciones de vivienda, acceso a servicios básicos, educación y presencia de niños en hogares vulnerables.
En ese mapa, el norte argentino expone una realidad distinta a otras regiones. El NOA registra un índice de 39,5 puntos y el NEA llega a 38,1, por encima de otras regiones del país. Allí, la pobreza no se expresa únicamente en la falta de dinero, sino también en la distancia con derechos básicos como el agua potable, la escuela, el saneamiento y la posibilidad de acceder a servicios del Estado.

“Estamos hablando de que la inteligencia artificial va a venir a solucionar el mundo, mientras que en nuestro propio país hay gente que tiene que salir a cazar para comer. La pobreza más extrema es cuando el sistema no registra que existís", cuenta Jerónimo Chemes, fundador de La Chata Solidaria, una ONG que brinda asistencia a las familias del Impenetrable chaqueño.
Norte postergado
El ranking nacional muestra una concentración clara de la vulnerabilidad en el norte argentino. Santiago del Estero aparece en el primer lugar, con 42,5 puntos. Detrás se ubican Salta y Formosa, ambas con 40,9. Luego siguen Jujuy, con 40,5, y Chaco, con 39,1.

Mientras las provincias del norte ocupan los primeros lugares, la Ciudad de Buenos Aires aparece en el extremo opuesto, con 20,7 puntos. La diferencia muestra que la vulnerabilidad no se distribuye de manera pareja en el país y que las condiciones de vida siguen marcadas por fuertes desigualdades regionales.
El dato también permite mirar hacia adentro de cada provincia. En Salta, la situación más crítica aparece en Rivadavia, un departamento que supera ampliamente el promedio provincial y queda ubicado entre los territorios más vulnerables de toda la Argentina.
Rivadavia registra 59,2 puntos, más de 18 puntos por encima del promedio salteño. El número expone una brecha interna fuerte dentro de la provincia y muestra que la pobreza estructural no golpea del mismo modo a todos los territorios.

El departamento forma parte del norte salteño profundo, una zona atravesada por grandes distancias, dispersión poblacional, dificultades de conectividad y problemas históricos de acceso a servicios básicos. En ese contexto, índica el estudio, “la pobreza no se reduce únicamente a los ingresos de los hogares, sino que también se expresa en la posibilidad concreta de acceder a agua segura, educación, salud, transporte y condiciones habitacionales adecuadas”.
La comparación con otros departamentos del norte argentino permite dimensionar la gravedad del dato. Rivadavia aparece en el mismo mapa que zonas históricamente postergadas como Ramón Lista y Sarmiento, en Formosa, o San Martín, Santa Catalina y Figueroa, en Santiago del Estero.
Ese grupo de departamentos concentra algunos de los indicadores más altos de vulnerabilidad socioeconómica del país. Aunque pertenecen a distintas provincias, comparten una misma marca territorial: altos niveles de pobreza estructural, baja cobertura de servicios, mayores distancias internas y dificultades para que las políticas públicas lleguen de manera sostenida.

En ese sentido, Rivadavia deja de ser solo un dato salteño y pasa a formar parte de una problemática nacional. El indicador muestra que el departamento se encuentra entre los territorios donde las condiciones materiales de vida siguen marcadas por privaciones profundas, incluso dentro de una provincia que ya aparece entre las más vulnerables del país.
La lectura deja una conclusión incómoda para Salta: la provincia no solo aparece segunda en el ranking nacional, sino que además contiene uno de los departamentos más críticos de la Argentina. En un país donde las brechas territoriales siguen siendo profundas, Rivadavia vuelve a quedar como una señal de alarma.