A poco más de un año del inicio de inversiones en la Puna salteña, una empresa energética de Jorge Brito inició trámites para cotizar en Wall Street y romper una racha negativa para el empresariado nacional. Genneia, la compañía de energías renovables, presentó ante la Securities and Exchange Commission de Estados Unidos los primeros documentos para cotizar en la bolsa más codiciada del mundo.
Brito, quien tiene en su cartera empresarial firmas como Banco Macro, Cabaña Juramento y Frigorífico Bermejo, buscará con Genneia concretar la primera salida de una empresa argentina a la Bolsa de Estados Unidos en los últimos ocho años.
La salida a Bolsa abre una puerta de financiamiento para una empresa que viene acumulando proyectos de alto costo y fuerte peso estratégico. Genneia busca que sus acciones coticen en Nueva York y Buenos Aires, una jugada que le permitiría ampliar su llegada a inversores internacionales en momentos en que gana terreno en distintos segmentos del negocio eléctrico argentino, entre ellos uno en Salta.
Uno de los movimientos más fuertes, dentro de una agenda cargada de inversiones, llegó con Transener: la mayor transportista eléctrica del país. Genneia, junto a Edison Energía, del grupo Neuss, ganó la licitación para quedarse con la participación estatal en CITELEC, la sociedad controlante de la operadora de alta tensión. La oferta superó los 356 millones de dólares y dejó al consorcio con un activo estratégico para conectar generación, consumo industrial y grandes proyectos productivos.
La empresa también se metió de lleno en AlmaSADI, la licitación nacional para instalar baterías de almacenamiento en el sistema eléctrico. Después de la apertura económica, Genneia quedó entre las grandes ganadoras del proceso, con siete ofertas ubicadas dentro del paquete más competitivo, en una convocatoria que apunta a reforzar nodos críticos y sumar respaldo para una matriz cada vez más dependiente de renovables.
La pata salteña aparece en la línea minera para la Puna, una obra que Genneia presentó como clave para acompañar el crecimiento del litio y del cobre en la provincia. El proyecto prevé una interconexión eléctrica de alta tensión con una inversión superior a los 400 millones de dólares, destinada a abastecer con energía renovable a desarrollos mineros que necesitan cada vez más potencia para avanzar en zonas alejadas de los grandes centros urbanos.
Según difundió la propia compañía, la infraestructura permitiría cubrir una demanda de 2,6 millones de MWh por año y acompañar una producción cercana a las 150.000 toneladas anuales de carbonato de litio. En la misma iniciativa, Genneia también incluyó el estudio de generación energética para proyectos de cobre en desarrollo, un dato sensible para Salta por el crecimiento de ese segmento dentro del mapa minero provincial.
En febrero del año pasado autoridades de Genneia y de EDESA se reunieron con el ministro de Infraestructura de Salta, Sergio Camacho, para analizar las particularidades de la obra y definir los próximos pasos. En ese encuentro, la compañía planteó la iniciativa como parte de una articulación público-privada para fortalecer la infraestructura energética de la provincia y llevar energía limpia, competitiva y estable a la industria minera.
Los datos clave de la operación
Genneia presentó ante la SEC el formulario F-1, el documento inicial que deben entregar las compañías extranjeras que buscan abrir su capital en Estados Unidos. La empresa apunta a cotizar en la Bolsa de Nueva York bajo el símbolo GENN y también en Bolsas y Mercados Argentinos, aunque la operación todavía debe atravesar la revisión del regulador estadounidense.
El plan contempla una oferta de acciones con dos partes: una emisión de nuevos títulos, que permitiría sumar fondos para la compañía, y una venta de acciones de actuales accionistas. En ese segundo tramo, el dinero iría a los vendedores y no a Genneia.
La empresa todavía no informó cuántas acciones ofrecerá, cuál será el precio ni la fecha de debut bursátil. Los bancos que aparecen al frente de la operación son Morgan Stanley y BTG Pactual como coordinadores globales, junto a BofA Securities, J.P. Morgan y Latin Securities como colocadores.