Mientras los proveedores mineros de Salta observan, sin poder hacer mucho, cómo Río Tinto importa toneladas de estructuras metálicas chinas a arancel 0, amparadas por el RIGI, en paralelo el escenario se traslada al plano nacional en el sector energético. Un grupo indio ganó la adjudicación de 500 kilómetros de gasoductos a Techint en un proyecto exportador de Vaca Muerta. En este caso, también sin aranceles.
La empresa productora y especialista en conductos para hidrocarburos, presidida por Paolo Rocca, perdió la licitación para proveer caños que transportarán gas de Vaca Muerta a Río Negro para licuarlo y posteriormente exportarlo. Con una inversión de US$15.000 millones, Southern Energy, un consorcio que incluye a YPF, optó por la firma india Welspun como proveedor para el proyecto de GNL más grande de la Argentina.

Al igual que en el caso de Río Tinto y el proyecto de litio Rincón, la importación de insumos con origen en Gujarat, el corazón industrial de India, llegarán a las instalaciones de Vaca Muerta sin pagar ni un solo peso en impuestos al producto extranjero, ya que, al igual que en Salta, el proyecto en cuestión está adherido al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones.

La única versión oficial por ahora es la que dio Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación, a través de una larga explicación compartida en su cuenta de X, por la cual sentencia que la base de la decisión es que el “compre barato” vale más que el “compre nacional”.
En su “reflexión”, el ministro expuso una serie de argumentos para justificar la decisión de dejar de lado a Techint en favor de un proveedor extranjero. Señaló que con las ofertas sobre la mesa, modificar el resultado de una licitación afecta la credibilidad de la libre competencia, desalienta la participación de nuevos oferentes y termina elevando los costos de futuros proyectos. En ese marco, sostuvo que la adjudicación se resolvió por un criterio central: la propuesta de la firma Welspun fue un 40% más barata.
“Si queremos ser competitivos no podemos imponer ineficiencias laborales (¡hola modernización laboral!), ni sobrecostos en los insumos. Si lo permitimos nunca quebraremos nuestras décadas de estancamiento”, compartió Sturzenegger.
Sin embargo, en base a información compartida por La Nación, Horacio Marín, CEO de YPF y cercano a Milei, intentó darle a Siat-Tenaris, la empresa de, su antiguo jefe en Techint, Rocca, más alternativas para mejorar su oferta, pero la distancia era mucha para el resto de los integrantes de Southern Energy.
Del hombre de la industria a sus empleados
En diciembre pasado, en el cierre anual de actividades de Tenaris, Paolo Rocca, uno de los hombres más influyentes de la industria argentina, dejó un mensaje puertas adentro que hoy vuelve a cobrar relevancia. Ante trabajadores y directivos del grupo, el presidente de Techint advirtió sobre el avance de las importaciones y el impacto que esa dinámica podía tener sobre la producción local y el empleo industrial.

En ese contexto, Rocca sostuvo que haría “todo lo posible” para contrastar lo que definió como “importaciones desleales”, con el objetivo de preservar la fabricación nacional y el entramado productivo asociado a la cadena energética. El mensaje fue leído como una señal de alerta frente a un escenario de mayor apertura comercial y competencia externa, en especial en sectores estratégicos como el acero y los insumos para hidrocarburos.
“Vamos a hacer todo lo posible para contrastar importaciones desleales, para poder fabricar y crear trabajo en esta cadena extraordinaria que es la cadena de la energía y también en las otras cadenas industriales del país”, afirmó.
El discurso, pronunciado semanas antes de que Techint quedara fuera de la licitación por los gasoductos de Vaca Muerta, refleja la posición histórica del grupo frente al ingreso de productos extranjeros a menor costo y anticipa el choque de visiones que hoy atraviesa al sector industrial, en un contexto en el que el criterio de competitividad por precio comienza a imponerse sobre el tradicional esquema de protección a la producción.
Un escenario que empieza a repetirse
El margen de maniobra de las empresas involucradas en proyectos estratégicos, como el de exportación de GNL desde Vaca Muerta, no se apoya solo en decisiones comerciales o criterios de costo, sino también en una base normativa concreta prevista en el RIGI, al que el proyecto ya se encuentra adherido.
Salta Río Negro Proyecto (empresa/consorcio) Litio Rincón (Rio Tinto) GNL (Southern Energy: PAE + YPF + Pampa + socios) Inversión US$ 2.700 millones US$ 15.000 millones Proveedor China (estructuras metálicas) India (tubos) Volumen 6.000 toneladas 500 km de ductos RIGI Sí Sí Motivos Costos + capacidad productiva Costos (diferencia de precio; 40% menos)
En ese marco, la reglamentación del régimen establece límites claros al tradicional esquema de preferencia por proveedores locales. “La contratación de proveedores locales estará sujeta a que la oferta se encuentre disponible y en condiciones de mercado en términos de precio y calidad”, señala el artículo 174 del documento oficial, una cláusula que comienza a replicarse.

