Agustina Ojeda, jugadora de vóley de Primera División y vecina del barrio 20 de Febrero, firmó su primer contrato comercial deportivo, un hecho todavía poco común dentro del deporte amateur salteño. El detrás de escena del acuerdo concretado este 27 de enero se enmarca en una iniciativa privada que va más allá: patrocinar parte de la nutrición diaria.
El gasto mensual de un deportista amateur puede oscilar entre $200.000 y $300.000, según atletas consultados por Gente de Salta, incluso sin considerar competencias fuera de la provincia. Se trata de costos constantes que recaen casi en su totalidad sobre los propios atletas.

En ese contexto, Pacha puso en marcha una convocatoria abierta para deportistas de distintas disciplinas para acompañar parte de su nutrición con barritas y granola. La iniciativa prevé acompañar a cinco atletas y ya cuenta con dos acuerdos firmados, mientras que los tres cupos restantes se definirá a partir de postulaciones que se recibirán mediante el envío de videos a sus redes sociales.
Cómo participar
La convocatoria está dirigida a deportistas que entrenen de forma regular. Para postularse:
- Enviar un video por las redes de Pacha.
- Presentarse, contar qué deporte se practica y cómo se entrena.
- Explicar por qué serviría el acompañamiento nutricional.
- Las historias se publicarán y la comunidad podrá participar en la elección.
El programa prevé alcanzar, en esta primera etapa, a cinco deportistas. Hasta el momento ya firmaron dos acuerdos, entre ellos el de Agustina Ojeda y el del maratonista salteño Esteban Angulo, mientras que la convocatoria permanece abierta para completar los cupos restantes.
Según pudo confirmar Gente de Salta, el patrocinio consiste en la entrega de barritas nutricionales y granola, con un esquema pensado para cubrir una colación diaria durante un período de determinado, que según cuentan los emprendedores podría escalar. La inversión total destinada a este acompañamiento asciende a $150.000 mensuales, distribuidos entre los deportistas seleccionados. El acuerdo no contempla dinero en efectivo ni otros gastos asociados a la actividad deportiva.
Deportistas que viven para entrenar
En diálogo con este medio, Ojeda explicó cómo es sostener una rutina de alto rendimiento sin respaldo económico estable y remarcó que la nutrición cumple un rol central dentro de su preparación cotidiana.
“Cuando comés bien, el desgaste se siente menos y la recuperación es más rápida. En deportes con tanta carga física, eso hace una diferencia”, señaló.
La jugadora entrena todos los días, combina gimnasio, preparación física y trabajo con pelota, y en algunas jornadas cumple doble turno, una exigencia que convive con otros compromisos fuera del ámbito deportivo. En ese esquema, el acompañamiento nutricional representa un alivio concreto sobre uno de los gastos más constantes del día a día.

En términos relativos, el aporte equivale a alrededor del 10 al 15% de su inversión mensual vinculada a la actividad deportiva, una estimación aproximada en función de sus propios costos. Si bien no cubre la totalidad del esfuerzo económico que implica entrenar y competir, el impacto se vuelve significativo al tratarse de un gasto cotidiano.
La iniciativa abre así una ventana al deporte amateur desde el sector privado, incluso en escalas pequeñas, en un escenario donde las exigencias se asemejan cada vez más a las del alto rendimiento, pero el apoyo económico sigue siendo limitado.