EconomíaSuman voces

Video | Cada vez suena más: Trump intervendría por Malvinas en favor de la Argentina, justo en año electoral

Versiones que surgieron en intervenciones aisladas comenzaron a sumar nuevas voces y reaparecen en un escenario internacional marcado por alineamientos, tensiones y movimientos estratégicos.

Redacción  Gente de Salta
por Redacción Gente de Salta 27 Marzo de 2026
27 Marzo de 2026

Desde diciembre del año pasado, cuando Daniel Hadad, empresario fundador de Infobae y periodista de largo trayecto, comentó en una entrevista brindada en un programa públicamente opositor al gobierno de Javier Milei la posibilidad de “gestiones muy silenciosas” propiciadas por Estados Unidos para acercar posiciones en el tema Malvinas, la versión —que hasta entonces había quedado circunscrita a una sola voz— comenzó a sumar nuevas voces.

El argumento dejó de ser un hecho aislado cuando, en una transmisión con un medio de Mar del Plata, el propio Hadad —en línea con sus comentarios del mes previo— fue más allá y sostuvo: “no me extrañaría que en 2027 tengamos un comienzo de negociaciones entre la Argentina y Gran Bretaña, auspiciadas quizás por Estados Unidos”, incluso deslizando la posibilidad de que ya existan contactos previos entre exdiplomáticos de ambos países.

Daniel Hadad, fundador y CEO de Infobae.
Daniel Hadad, fundador y CEO de Infobae.

Pero, recientemente, Eduardo Feinmann —también periodista— sumó el dato, información aún en estado preliminar, de que Estados Unidos ya no estaría actuando como intermediario, sino que podría ejercer presión en la disputa por las Islas Malvinas, y afirmó que “hay un rumor muy fuerte” en ese sentido.

Eduardo Feinmann, periodista.
Eduardo Feinmann, periodista.

La pregunta más obvia es: ¿Cómo se argumenta y qué gana EE.UU.?

Según Hadad, la explicación no está tanto en la disputa bilateral entre Argentina y el Reino Unido, sino en un cambio más amplio del escenario geopolítico. En particular, en la creciente importancia de las rutas estratégicas, los recursos y la competencia global entre potencias, con Estados Unidos buscando recuperar influencia en el continente.

En ese marco, el empresario y periodista puso el foco en el Canal de Panamá como uno de los puntos clave del comercio mundial y en la preocupación por su vulnerabilidad ante eventuales conflictos. A partir de esa hipótesis, planteó la necesidad de contar con alternativas logísticas que permitan sostener el flujo global de mercaderías.

El Canal de Panamá: vía fluvial artificial de aproximadamente 80 km que conecta los océanos Atlántico y Pacífico.
El Canal de Panamá: vía fluvial artificial de aproximadamente 80 km que conecta los océanos Atlántico y Pacífico.

Ahí es donde aparece el Atlántico Sur. Según ese razonamiento, zonas como el pasaje por el sur del continente —incluido el entorno de las Islas Malvinas— podrían ganar relevancia estratégica en escenarios de tensión internacional. En ese contexto, la persistencia de un conflicto abierto entre Argentina y el Reino Unido se presenta como un factor de inestabilidad.

Desde esa lógica, Estados Unidos tendría incentivos para promover algún tipo de entendimiento entre ambas partes. No necesariamente como un mediador neutral, sino como un actor interesado en reducir tensiones en una región que podría volverse clave para el comercio y la logística global.

En ese esquema, lo que ganaría el gobierno de Trump no es la resolución de un conflicto histórico en sí mismo, sino mayor previsibilidad en una zona estratégica, menor riesgo en rutas alternativas y un refuerzo de su influencia en el hemisferio frente a otros actores, especialmente China.

Milei and Trump
Milei and Trump

Dentro de los comentarios, introdujo la posibilidad de que se este manejando “negociaciones silenciosas” para llegar con posiciones avanzadas a 2027: año electoral

Cómo actuó Estados Unidos en el pasado

En términos históricos, Estados Unidos mantuvo una posición de neutralidad formal respecto a la soberanía de las Islas Malvinas, considerando la disputa como un conflicto bilateral entre Argentina y el Reino Unido. Sin embargo, ese equilibrio se modificó durante la guerra de 1982.

Tras el inicio del conflicto, la administración de Ronald Reagan intentó primero una mediación diplomática a través de su secretario de Estado, Alexander Haig, con el objetivo de evitar una escalada militar. Ese intento, conocido como “diplomacia de lanzadera”, fracasó en pocos días.

Margaret Thatcher y Ronald Reagan.
Margaret Thatcher y Ronald Reagan.

A partir de entonces, Washington se alineó con el Reino Unido, brindándole apoyo político y logístico en el marco de su relación estratégica dentro de la OTAN, mientras continuaba sosteniendo formalmente su neutralidad sobre el reclamo de soberanía.

Por eso, cualquier eventual cambio en la posición de Estados Unidos —como el que sugieren algunas versiones recientes— implicaría un giro relevante respecto de su antecedente más claro en el conflicto.

En paralelo, el alineamiento entre la Argentina y Estados Unidos también tuvo señales concretas en organismos internacionales. El 17 de marzo de 2026 se hizo efectiva la salida del país de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una decisión que había sido anunciada un año antes por el gobierno de Javier Milei.

La medida siguió el mismo camino que había tomado previamente Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump y fue justificada por el Gobierno argentino en “profundas diferencias” con el organismo, especialmente en relación a la gestión de la pandemia.

Ese alineamiento también se expresó en política exterior. En los últimos días, el Gobierno reforzó su posición junto a Estados Unidos e Israel frente a Irán, lo que derivó en una respuesta directa desde Teherán, donde un medio estatal advirtió que la Argentina “cruzó una línea roja imperdonable”, en un contexto de creciente tensión internacional.

Últimas noticias