Florencia Peña volvió a quedar en el centro de la polémica tras explicar públicamente por qué elige vacacionar en el exterior y no en destinos turísticos de la Argentina. Según sostuvo, su decisión no responde a una cuestión económica sino a la necesidad de escapar, aunque sea por unos días, del peso de la fama.
“Si me voy de viaje a Mendoza, me tengo que bancar que la gente me pida fotos”, comparó la actriz, al justificar su preferencia por países donde puede moverse con mayor anonimato. La reflexión la hizo durante una charla con Nilda Sarli en el ciclo Mil Vidas, donde habló sin filtros sobre su vínculo con la exposición pública.
“Para mí la fama es una mochila compleja. Soy muy fóbica, tengo fobia social y me cuesta un montón”, reconoció Peña, quien actualmente protagoniza Pretty Woman, el musical que abrió la temporada teatral en Mar del Plata. Aun así, aseguró que hace un esfuerzo permanente por mostrarse accesible: “Entiendo que es el lado B de lo que elegí hacer, así que le pongo garra”.
El mayor desgaste, admitió, aparece durante los momentos de descanso. “A veces tengo ganas de ser anónima, necesito ser anónima. Y eso acá no me pasa”, afirmó, al relatar que en el país muchas personas se sienten con derecho a tocarla, abrazarla o invadir su espacio personal.
Las declaraciones reavivaron las críticas que había recibido en noviembre pasado, cuando se viralizaron imágenes de la actriz disfrutando de unas vacaciones familiares en el Caribe, poco tiempo después de cuestionar duramente al gobierno de Javier Milei por la situación económica del país.
Durante aquel viaje, Peña compartió en redes sociales postales desde Miches, en República Dominicana, donde celebró sus 51 años rodeada de su familia. “Nuestros primeros días en el paraíso”, escribió entonces, en una serie de publicaciones que, una vez más, la colocaron en el centro del debate público.