Griselda Siciliani confirmó finalmente su separación de Luciano Castro, poniendo fin a semanas de rumores que se habían intensificado tras la exposición pública de una infidelidad del actor. La actriz dejó en claro que la decisión está tomada y que no hay intenciones de reconciliación, pese a los intentos de Castro por revertir la situación.
La confirmación llegó a través de distintas voces del espectáculo. Pochi, de la cuenta Gossipeame, reveló que habló directamente con Siciliani, quien fue tajante. “Ya está, no va más. Estoy separada hace varias semanas”, expresó la protagonista de Envidiosa, cerrando cualquier posibilidad de regreso.
En la misma línea, la periodista Paula Varela explicó que el detonante no fue solo la infidelidad, sino el modo en que el tema se volvió mediático. Según relató, Siciliani decidió dar un paso al costado porque no pudo tolerar la exposición pública. El conflicto, más que íntimo, se transformó en un espectáculo que la actriz no quiso seguir transitando.
Nancy Duré también aportó su mirada en Puro Show, al asegurar que los intentos de recomponer la relación solo empeoraron el escenario. Para la periodista, algunos gestos de Castro lejos estuvieron de ayudar y terminaron echando más leña al fuego.
El pasacalle que terminó en papelón
En un intento desesperado por recuperar a Griselda Siciliani, Luciano Castro apeló a un recurso que rápidamente se volvió viral y motivo de burlas. El actor mandó a colgar un pasacalle en la puerta de la casa de la actriz con un mensaje de amor que decía “Te amo, Griselda. Hasta el fin. Te extraño mucho. Luciano”.
Lejos de lograr el efecto esperado, el gesto terminó por exponer aún más al actor. Nancy Duré fue contundente al respecto al señalar que intentar solucionar un conflicto de esa magnitud con un pasacalle fue como tirarle querosén al fuego.
El propio Castro reconoció que fue el autor del mensaje. Así lo contó Paula Varela, quien aseguró que el actor le confesó que haría cualquier cosa por reconquistarla porque siente que está perdiendo al amor de su vida. Incluso relató que lo vio recientemente en Mar del Plata, enamorado y decidido a luchar hasta el final por la relación.
Sin embargo, nada de eso alcanzó. Con la palabra de Siciliani ya expuesta y la separación confirmada, el pasacalle quedó como un gesto incómodo y casi humillante, que terminó de sellar una historia atravesada por la infidelidad, la sobreexposición y una ruptura que ya no tiene vuelta atrás.