Un crimen de extrema violencia quedó al descubierto este domingo en el Complejo Penitenciario de La Serena, en el norte de Chile, cuando funcionarios de Gendarmería encontraron a un interno sin vida durante el procedimiento habitual de desencierro. La víctima presentaba un profundo corte en el cuello provocado con un arma blanca y lesiones atribuibles a la intervención de terceros.
El hecho ocurrió en una celda del módulo de castigo, donde el interno fallecido compartía espacio con un único recluso. Tras el hallazgo, el presunto agresor fue trasladado de inmediato a un establecimiento de máxima seguridad y se dio aviso al Ministerio Público para el inicio de la investigación penal.
Desde Gendarmería de Chile confirmaron el fallecimiento de la persona privada de libertad y señalaron que el episodio fue advertido durante el desencierro del domingo por la mañana. La institución informó además que se dispuso un sumario administrativo para esclarecer las circunstancias del hecho y que se notificó a los familiares de la víctima.
La causa quedó a cargo del Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) del Ministerio Público. El fiscal Eduardo Yáñez, de la Fiscalía Regional de Coquimbo, explicó que la muerte se habría producido luego de que el agresor atacara a su compañero con un cuchillo en el cuello, lo que habría provocado su fallecimiento.
El fiscal agregó que “lo llamativo es que, con posterioridad al ataque, habría comido algunas partes de la víctima, como un ojo, parte de las orejas, manos y cuello”. Estos antecedentes forman parte de la investigación en curso y deberán ser confirmados a partir de los peritajes forenses.
El cuerpo fue remitido al Servicio Médico Legal, donde se realizará la autopsia para precisar la causa de muerte y determinar los actos posteriores al homicidio. La Fiscalía indicó que el imputado será formalizado una vez que se incorporen los resultados de ese informe a la causa.
Cómo se habría originado la pelea
Con el avance de la investigación, este lunes surgieron nuevos antecedentes sobre el contexto en el que se produjo el ataque. De acuerdo a información judicial citada por medios locales, el hecho habría ocurrido durante la noche del sábado, en el marco de una riña entre internos dentro del módulo de castigo.
Según esas versiones, la víctima se encontraba junto a otro recluso confeccionando armas artesanales cuando se inició una discusión con el imputado. El conflicto derivó en una agresión física y, posteriormente, en el ataque con arma blanca que terminó con la muerte del interno.
La víctima fue identificada como F.S.S.R., de 26 años, quien registraba antecedentes penales por delitos contra la propiedad y porte de arma prohibida. El imputado, en tanto, es Manuel Ignacio Fuentes Martínez, de 22 años, quien cumplía una condena de siete años de prisión por un robo con violencia ocurrido en 2022.
Tras el homicidio, Fuentes Martínez fue trasladado al Recinto Especial Penitenciario de Alta Seguridad (REPAS), mientras la investigación quedó a cargo del Ministerio Público y de la Policía de Investigaciones de Chile.
Qué dice la ley chilena
En el ordenamiento jurídico chileno, el canibalismo o la antropofagia no están tipificados como un delito autónomo. En este tipo de casos, la investigación se encuadra principalmente en el delito de homicidio, por la muerte de la víctima.
En cuanto a los actos realizados sobre el cuerpo, la legislación contempla la figura de ultraje de cadáver, incorporada al Código Penal mediante la Ley 21.467, que sanciona conductas que afecten gravemente los restos de una persona fallecida o menoscaben su memoria. Los términos “canibalismo” o “antropofagia” se utilizan, en este marco, solo en un sentido descriptivo.
El caso generó conmoción dentro del penal y volvió a poner en foco las condiciones de aislamiento, los controles internos y la evaluación de riesgos en los módulos de castigo del sistema penitenciario chileno, donde la convivencia en celdas cerradas sin supervisión directa plantea desafíos críticos para la seguridad y la salud mental.