El escenario político en Colombia comienza a polarizarse entre la continuidad del proyecto de Gustavo Petro y el regreso de una derecha cada vez más endurecida. Según las encuestas, tres nombres aparecen hoy como los principales favoritos para disputar la presidencia: Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia.
El primero representa al oficialismo y al espacio progresista del actual mandatario. Los otros dos encarnan distintas expresiones de la derecha colombiana, en una campaña atravesada por discursos de seguridad, crisis institucional y fuerte batalla en redes sociales.
Iván Cepeda, el heredero político de Petro
El senador Iván Cepeda, referente del Pacto Histórico, lidera gran parte de las encuestas y aparece como el candidato elegido por el petrismo para intentar sostener el primer gobierno de izquierda de la historia reciente colombiana.
Hijo del dirigente comunista Manuel Cepeda Vargas, asesinado en 1994, construyó su carrera política alrededor de los derechos humanos, la memoria de las víctimas y los procesos de paz con grupos armados.
Cepeda impulsa continuar las reformas sociales de Petro, fortalecer el rol del Estado y avanzar en políticas de reducción de desigualdad y negociación de conflictos armados.
Abelardo de la Espriella, el “outsider” de mano dura
El crecimiento más llamativo en la campaña lo protagoniza el abogado y empresario Abelardo de la Espriella, que irrumpió con un discurso conservador y confrontativo inspirado en figuras como Javier Milei, Donald Trump y Nayib Bukele.
Con fuerte presencia en redes sociales, el dirigente promete combatir la inseguridad y la corrupción con políticas de “mano dura”, defensa de la libre empresa y valores tradicionales.
Aunque se presenta como outsider, mantiene vínculos con sectores empresariales y políticos tradicionales. Analistas lo ubican hoy como el rival más probable de Cepeda en una eventual segunda vuelta.
Paloma Valencia y el regreso del uribismo
La senadora Paloma Valencia aparece como la principal figura del uribismo y busca devolver al poder al espacio político del expresidente Álvaro Uribe.
Con un perfil más institucional que De la Espriella, Valencia propone endurecer políticas de seguridad, aumentar el gasto en defensa y reducir el tamaño del Estado.
La dirigente ganó peso político tras imponerse en una consulta de sectores de derecha y centro-derecha donde obtuvo más de 3 millones de votos.
El centro pierde terreno
Mientras tanto, figuras históricas del centro político colombiano, como Sergio Fajardo y la exalcaldesa de Bogotá Claudia López, aparecen relegadas en las encuestas.
Analistas sostienen que gran parte del electorado colombiano se volcó hacia posiciones más polarizadas, dejando poco espacio para propuestas moderadas.
Un Congreso fragmentado y difícil gobernabilidad
Más allá de quién gane la presidencia, el próximo mandatario deberá enfrentar un Congreso dividido y sin mayorías claras.
El Pacto Histórico volvió a ser la fuerza más votada en el Senado, aunque lejos de contar con control legislativo absoluto. El Centro Democrático, espacio vinculado al uribismo, también fortaleció su representación parlamentaria.
Especialistas advierten que el futuro presidente tendrá limitaciones similares a las que enfrentó Petro durante su gestión, marcada por negociaciones permanentes y dificultades para aprobar reformas estructurales.
En ese contexto, Colombia se encamina a una elección atravesada por la polarización política, el desgaste institucional y el debate sobre el rumbo económico y social del país.