Ghislaine Maxwell, expareja y cómplice del fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein, se negó este lunes a responder preguntas del comité del Congreso de Estados Unidos que investiga los vínculos del financista con figuras de poder. Sin embargo, aseguró que está dispuesta a declarar si el presidente Donald Trump le concede un indulto.
La audiencia, realizada a puertas cerradas y por videoconferencia desde la prisión federal en Texas, se produjo en medio de la tormenta política generada por la reciente publicación de miles de documentos del caso Epstein.

El Departamento de Justicia abrió los archivos no censurados para su revisión por parte del Congreso, luego de que legisladores denunciaran que algunos nombres habían sido eliminados de versiones previas. La divulgación fue ordenada por una ley de transparencia aprobada en noviembre y promulgada por Trump tras presiones del Partido Republicano.
Epstein fue hallado muerto en prisión en 2019, en un caso oficialmente considerado suicidio, mientras esperaba juicio por tráfico sexual de menores. Había sido condenado en 2008 por solicitar servicios de prostitución a una menor, y sus vínculos con políticos, celebridades y académicos de todo el mundo siguen generando repercusiones globales.
La estrategia del indulto
Maxwell, de 64 años, es la única persona condenada en relación directa con la red de Epstein. Fue hallada culpable en 2021 de tráfico sexual de menores y cumple una condena de 20 años de prisión.
“Como era de esperar, Ghislaine Maxwell se acogió a la Quinta Enmienda y se negó a responder cualquier pregunta”, señaló el presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, James Comer, en referencia al derecho constitucional a no autoincriminarse.
Su abogado, David Markus, afirmó que Maxwell “hablará plena y honestamente si el presidente Trump le concede el indulto”. También sostuvo que Trump y el expresidente Bill Clinton, ambos vinculados socialmente a Epstein en el pasado, son “inocentes de cualquier delito”.
Desde el Partido Demócrata, el congresista Suhas Subramanyam calificó la postura de Maxwell como una estrategia para presionar por un perdón presidencial.

Sin nuevos procesamientos, pero con consecuencias políticas
El Departamento de Justicia indicó que no se esperan nuevos procesamientos penales, aunque el escándalo Epstein ya provocó renuncias y daños reputacionales a líderes políticos y empresariales cuyos vínculos quedaron expuestos en los archivos.
La negativa de Maxwell a declarar sin un indulto reaviva la polémica y abre un nuevo capítulo en uno de los casos de abuso sexual más explosivos de las últimas décadas.
La causa que salpica a decenas de poderosos y famosos
El Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó el 30 de enero más de tres millones de archivos vinculados a las investigaciones sobre Jeffrey Epstein, en la mayor divulgación de documentos realizada hasta ahora. La difusión reavivó el escándalo global y expuso intercambios, gestiones y contactos que comprometen a figuras de alto perfil de la política, la realeza, el mundo empresarial y tecnológico.
Los documentos incluyen intercambios con figuras del poder económico y político, como Elon Musk, Bill Gates, Reid Hoffman, Steve Bannon y Howard Lutnick.
Musk aparece consultando sobre posibles visitas a la isla, aunque aseguró que nunca fue y que apoya la publicación completa de los archivos. Gates figura en mensajes donde Epstein se atribuía un rol cercano a él, algo que el fundador de Microsoft calificó como falso y absurdo.
Un escándalo lejos de cerrarse
Aunque Donald Trump minimizó el proceso y cuestionó la prioridad del Departamento de Justicia, legisladores advierten que el caso está lejos de concluir. La filtración masiva volvió a sacudir a figuras centrales del poder global y reabrió preguntas sobre redes de influencia, encubrimientos y responsabilidades.