América Latina y el Caribe conmemoran el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer con cifras alarmantes y casos recientes que han impactado a la opinión pública. A pesar de los avances legislativos y campañas de concientización, la región aún enfrenta niveles críticos de violencia física, sexual y feminicida. Organismos internacionales advierten sobre el subregistro y la impunidad que ocultan la verdadera magnitud del problema.
La ONU define la violencia contra las mujeres como "todo acto de violencia basado en el género que tenga como resultado, o pueda tener como resultado, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer...". Esta definición guía a organizaciones, gobiernos y activistas en la recopilación de datos, aunque reconocen que las estadísticas oficiales no reflejan la totalidad de los casos debido al subregistro, la falta de investigación con perspectiva de género y la falta de denuncia por miedo o desconfianza.
Los casos de violencia persisten a pesar de las campañas de sensibilización. Aunque se han logrado avances en leyes y normativas, la implementación es débil, la impunidad prevalece y muchos países carecen de la capacidad institucional para prevenir, proteger y sancionar.
Por ejemplo, en El Salvador, a pesar de contar con legislación sobre feminicidio desde 2011 y juzgados especializados desde 2016, el sistema de justicia solo condenó el 6% de los casos de feminicidio, violencia sexual, física y patrimonial sometidos a juicio en 2018, según la Red Feminista frente a la Violencia contra las Mujeres.
Estimaciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) para 2025 revelan que una de cada tres mujeres mayores de 15 años en América ha sufrido violencia física o sexual al menos una vez en su vida.
En cuanto a la violencia por parte de la pareja, las mismas agencias indican que una de cada cuatro mujeres de entre 15 y 49 años la ha experimentado. Además, el 21% de las adolescentes en América la ha vivido antes de los 20 años.
Los datos también señalan que una de cada ocho mujeres ha padecido violencia sexual por parte de alguien que no es su compañero o compañera sentimental.
Con respecto a las mujeres mayores (de 65 años o más), el 23% reporta haber padecido de violencia física o sexual en su vida, según la OMS y la OPS.

Del Horror Mediático a las Estadísticas Oficiales
Casos que han trascendido en los medios de comunicación han puesto la atención en la violencia contra las mujeres. Un ejemplo trágico es el triple feminicidio en Argentina de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez, brutalmente asesinadas tras ser torturadas en una transmisión en vivo en septiembre de 2025.
En 2024, Argentina registró 247 víctimas letales de violencia de género, según el Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina, lo que equivale a más de 20 incidentes por mes.
El acoso sexual a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en la vía pública, también puso de relieve una realidad ampliamente documentada.
En 2021, la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares de México reveló que el 70,1% de las mexicanas mayores de 15 años ha sufrido algún tipo de violencia a lo largo de su vida.
En Colombia, las cifras del ministerio de Justicia, basadas en datos de la Policía Nacional, muestran que en el primer semestre de 2024 se registraron más de 60.000 denuncias por violencia intrafamiliar, con mujeres como tres de cada cuatro víctimas.
Además, el Instituto Nacional de Medicina Legal registró más de 6.000 muertes violentas de mujeres entre 2015 y 2024, muchas con características de feminicidio. El 75,6% de los casos reconocidos como violencia de género en 2024 fueron contra mujeres, según el Instituto Nacional de Salud.
Las cifras más preocupantes se encuentran en Honduras, que, según datos de la CEPAL y Human Rights Watch, tiene una de las tasas de feminicidio más altas de América Latina y el Caribe.
En lo que va de 2025, se han registrado 233 muertes violentas de mujeres y feminicidios en Honduras, lo que supone una mujer asesinada cada 32 horas, un aumento respecto a 2024.
Después de Honduras, con una tasa de feminicidio de 7,2 por cada 100.000 mujeres (datos de CEPAL de 2023), se encuentran República Dominicana (2,4), El Salvador y Bolivia (entre 1,6 y 1,8).
Aunque las cifras muestran que es insuficiente, casi todos los países han aprobado leyes integrales contra la violencia de género y la mayoría ya tipifica el feminicidio. También existen iniciativas como Spotlight (ONU–UE) y los observatorios de la CEPAL y de los institutos nacionales de estadística, que financian programas de prevención, mejoran la atención a las víctimas y producen datos para evaluar si las políticas están funcionando.

Un Problema Global
Según ONU Mujeres, en noviembre de 2025, se estima que 840 millones de mujeres en todo el mundo (casi una de cada tres) han sido víctimas de violencia física o sexual por parte de su pareja.
La agencia de las Naciones Unidas también calcula que, en 2024, cerca de 50.000 mujeres y niñas murieron a manos de sus parejas u otros familiares. El 60% de las casi 83.300 mujeres y niñas asesinadas intencionalmente en 2024 murieron a manos de sus parejas u otros familiares.
En otras palabras, un promedio de 137 mujeres y niñas fueron asesinadas cada día por sus parejas o por parientes cercanos en todo el mundo.
Mientras que el 60% de los homicidios de mujeres son cometidos por sus parejas u otros miembros de la familia, el 11% de los homicidios de hombres ocurren en la “esfera privada”.
Es crucial recordar que las mujeres que padecen múltiples formas de discriminación enfrentan un mayor riesgo de violencia y son más vulnerables a sus consecuencias.

