Cuba sufre un apagón total y deja a toda la isla sin electricidad

El sistema eléctrico nacional colapsó y el país quedó sin generación eléctrica. El incidente expone nuevamente la fragilidad estructural de la red energética cubana.

Por Redacción Gente de Salta

Autoridades anunciaron la activación de los protocolos para el restablecimiento de la luz. — (Foto: Gladys Serrano/EL PAIS)

La vida cotidiana en Cuba se detuvo este lunes a primera hora de la tarde. A las 13.40, según confirmaron las autoridades, el Sistema Electroenergético Nacional sufrió una desconexión total y dejó a la isla sin electricidad. La información fue difundida por la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE), que aún no precisó las causas del incidente ni cuánto tiempo podría tardar en restablecer el servicio.

El evento marca el sexto apagón total registrado en aproximadamente un año y medio. En términos técnicos, implica que el país dejó de generar energía en toda su red, una situación distinta a los cortes parciales que se producen con frecuencia en distintas regiones.

El Ministerio de Energía y Minas informó que se activaron los protocolos para reiniciar el sistema eléctrico. Sin embargo, descartó que la caída se haya originado en una falla específica de alguna central termoeléctrica. La televisión estatal indicó que el incidente ocurrió en horas de máxima actividad económica.

Es el tercer apagón a gran escala en los últimos cuatro meses. (Foto: Gladys Serrano/EL PAIS)

Reactivar el sistema eléctrico cubano no es una tarea simple. La red funciona como un conjunto de “islas” de generación que deben sincronizarse progresivamente. Cuando el sistema colapsa por completo, el reinicio requiere reconstruir la red paso a paso. En escenarios adversos, el proceso puede extenderse durante varios días. En 2022, tras el paso del huracán Ian, el país tardó cerca de una semana en recuperar el suministro eléctrico.

La crisis vuelve a poner en evidencia la fragilidad del sistema energético cubano, sustentado principalmente en centrales termoeléctricas antiguas muchas de origen soviético y en motores que funcionan con fueloil o diésel. La generación depende además de la importación de petróleo, un factor que condiciona la estabilidad del sistema.

Las autoridades habían anticipado que este lunes el 62% del país estaría sin electricidad durante el pico de demanda debido a la falta de generación disponible. Ese escenario corresponde a los cortes programados que se aplican regularmente para administrar la escasez energética. La situación ocurrida ahora es distinta: la caída completa del sistema suele producirse cuando una falla desencadena una reacción en cadena dentro de la red.

La dependencia energética externa agrava el cuadro. Dos tercios de las necesidades energéticas de la isla se cubren con combustibles importados, principalmente desde Venezuela y México. En paralelo, las tensiones con Estados Unidos han agregado presión sobre el suministro de petróleo. Washington amenazó recientemente con aplicar aranceles a los países que exporten combustible hacia La Habana.

Un hombre camina en la oscuridad durante un corte de energía nacional en Cuba

En los últimos años los apagones se han convertido en parte de la rutina para la población. En varias provincias los cortes diarios superan las 20 horas. En ese contexto, el colapso total del sistema amplifica los efectos sobre la economía y la vida doméstica en un país que atraviesa una crisis prolongada.

Desde 2020, tras la pandemia, el Producto Interno Bruto cubano acumula una contracción cercana al 15%. A esto se suma una fuerte emigración: cerca del 20% de la población ha abandonado la isla en los últimos años, en su mayoría jóvenes en edad productiva.

El apagón coincide además con un anuncio económico relevante. El gobierno cubano informó que permitirá a los ciudadanos residentes en el exterior invertir o poseer empresas en el país sin la exigencia previa de permanecer más de la mitad del año en territorio cubano. La medida busca atraer capital en medio de una economía con escasez de divisas.

La crisis energética también se entrelaza con el clima político interno. En los últimos meses se registraron protestas y cacerolazos vinculados a los apagones, la escasez de productos básicos y el racionamiento de combustibles. Las manifestaciones más grandes ocurrieron en julio de 2021 y terminaron con más de mil detenidos.

Durante el fin de semana pasado, un grupo de manifestantes encendió una hoguera frente a la sede del Partido Comunista de Cuba en La Habana. Según informaron medios estatales, cinco personas fueron detenidas.