La reconocida activista climática Greta Thunberg fue detenida este viernes en Londres por la Policía Metropolitana, acusada de brindar apoyo explícito a Palestine Action, una organización que el gobierno del Reino Unido incluyó recientemente en la lista de grupos prohibidos por presuntos vínculos con actividades terroristas.
Según reportes de medios internacionales, el arresto se produjo durante una manifestación en la que Thunberg portaba una pancarta en respaldo a miembros encarcelados de la agrupación. La acción, bajo la legislación británica vigente, podría constituir un delito penal.
Sitación legal complicada
Tras la inclusión de Palestine Action en el listado oficial de organizaciones proscritas, cualquier forma de apoyo —verbal, económico o simbólico— puede ser considerada una infracción a la normativa antiterrorista.
De acuerdo con la legislación del Reino Unido, la expresión pública de respaldo a un grupo prohibido puede acarrear penas de hasta seis meses de prisión, además de multas económicas significativas. Fuentes de Scotland Yard señalaron que “la ley es clara en cuanto al apoyo a grupos que utilizan el sabotaje contra infraestructura militar como método de protesta”.
La organización investigada ha estado bajo la lupa de los servicios de inteligencia británicos por acciones directas que incluyen sabotajes, vandalismo y ataques contra instalaciones de defensa y fábricas vinculadas al sector militar.
Quedará detenida por un tiempo
Thunberg permanece bajo custodia mientras se define su situación procesal. Se espera que sea trasladada en las próximas horas ante un tribunal para prestar declaración. Su equipo legal aún no difundió un comunicado oficial.
El arresto marca un giro significativo en la trayectoria judicial de la activista, conocida por sus protestas ambientales y por anteriores detenciones vinculadas a actos de desobediencia civil en distintos países europeos. Sin embargo, esta vez enfrenta una carátula más grave, bajo el marco de la Ley de Terrorismo británica.